Capturar la luz para no contaminar, pt. 3: ¿A dónde se va la luz y cómo orientarla mejor?

CAPTURA[light] nos comparte ejemplos donde corregir la fotometría y la orientación son clave para un buen diseño de iluminación exterior.

Equipo CAPTURA [light]: Susana Malón, Alfred Sá, Marc Ballbé, Xavier Majoral.

En la entrega pasada «¿Qué significa potencialmente contaminante?» se habló sobre el vínculo entre los proyectos de iluminación exterior y el alcance de la contaminación lumínica. En esta ocasión ponen manos a la obra y nos muestran con evidencias, algunos de los logros alcanzados a través de su metodología para solucionar problemas ya establecidos, así como nuevas propuestas para el diseño de iluminación exterior:

Campo de Fútbol del Aliga, en Barcelona.
Después de una denuncia de los vecinos a causa del deslumbramiento dentro de las estancias del domicilio, se realizó una auditoría de iluminación, detectando que era  realmente molesta, y propusimos el cambio de los soportes de los proyectores para orientarlos correctamente hacia el campo.

Basta decir que durante varios años estuvieron instalados 20 proyectores asimétricos de 1000w de descarga (halogenuros metálicos) orientados a 45 – 50º, de forma que la máxima intensidad lumínica apuntaba a 60º+45º=105º, unos 15º por encima de la horizontal. La luminancia en el terreno de juego era de valores parecidos a los del edificio más cercano. Un despropósito monumental que duró demasiado tiempo. Esto se solucionó en 2012.

Velódromo municipal de Horta en Barcelona.
Se trataba de una antigua instalación de 88 proyectores de halogenuros metálicos de 2000w, “muy intensivos” dimensionada para un campeonato mundial de ciclismo del año 1984. En 2011, descubrimos que su principal función era iluminando un campo de fútbol sala para aficionados, con gran cantidad de flujo lumínico enviado durante años hacia la montaña, hacia otros espacios naturales cercanos, y hacia la ronda de circunvalación situada a menos de 100 m.

La solución fue reorientar, apagar docenas de proyectores, diseñar e instalar viseras apropiadas a la geometría de la instalación. Después de la remodelación de 2013, con 22 o 44 proyectores fue suficiente para los partidos de fútbol.

Hay casos en los que no se quiso arreglar el problema aun existiendo soluciones, como la instalación de 250 luminarias tipo “globo” o esféricas de polietileno, en el año 1997 en la zona de La Maquinista, en Barcelona. El ingeniero responsable dijo simplemente que no había dinero (ni voluntad, añado yo) para cambiar las especificaciones del proyecto una vez adjudicado e instalar las luminarias correctas con el mínimo FHS (%) [Flujo Hemisférico Superior]. O el caso de un conocido monumento de más de 50m de altura, y sólo unos pocos metros de anchura, “inundado” de luz con proyectores absolutamente ineficaces para ese proyecto, desperdiciando el 70% del flujo lumínico.

¿Dónde va esta luz? Se debe elegir la fotometría adecuada, y apuntar correctamente. (Foto 1, lleva más de 30 años instalado)

¿Dónde va esta luz? Un proyector muy intensivo debería apantallarse en la mayoría de casos. Incluso la iluminación lineal de un muro debe llevar viseras de apantallamiento a medida. (3ª imagen, Plaza Ferreria, Pontevedra, 2012)

Diseño fotométrico y viseras realizadas a medida en 2014, para un monumento de dimensiones 18m x 1,5m, situado en un cruce de alta concentración de tráfico, en Barcelona. Obelisco El llápis en Paseo de Gracia– Diagonal.

Chiste gráfico del dia: Iluminando correctamente (por ejemplo con asimétricos instalados a 0º) podríamos descubrir“ nuevos mundos”. O al menos ver alguna galaxia cercana. (Foto realizada en 2011 cerca del monumento a Colón en Las Ramblas ||   La luz intrusa, explicada en una sola foto para un niño de 3 años. (Foto2ª, tomada en la Gran Via de Madrid, en junio de 2006)

CAPTURANDO LA LUZ: PROYECTOS RECIENTES

Puente Románico sobre el rio ARGA en Puente La Reina (Navarra), iluminación con criterios STARLIGHT.

En nuestro primer proyecto como equipo, diseñamos y fabricamos a medida dos tipos de viseras para cortar la trayectoria de la luz a dos fotometrías muy concretas, una de 12º utilizada desde los laterales y otra de 6ºx80º usada casi frontalmente.

Las aletas direccionales del fabricante nos ayudaron a reducir un poco la contaminación lumínica o la luz intrusa, pero eran totalmente inútiles para el deslumbramiento que sufrían los peatones sobre el mismo puente. Estos dos primeros modelos se fabricaron en inyección de plástico y se montaron in situ sobre el marco porta accesorios, original del proyector, junto con las aletas estándar.

        

El resultado fue óptimo, y se concluyó que vale la pena reducir un 70% u 80% ese molesto deslumbramiento, aunque hayamos quitado un 10% o 15% de luz sobre el puente, (totalmente imperceptible). Las piezas capturan la parte inservible del haz de luz de cada uno de los 36 led del proyector, o cortan el haz en la posición que más deslumbra, de cada una de las ópticas.

 Puente Románico y pruebas de aplicación de un prototipo de visera, además de las aletas originales del fabricante.

Proyecto Esclusas de Frómista (Palencia) en el Canal de Isabel II, con criterios STARLIGHT.

Hemos elegido un proyector para iluminar las esclusas precisamente por sus fotometrías que encajan perfectamente con la geometría del espacio a iluminar. Se ha elegido una óptica asimétrica muy estrecha. En los cálculos hemos comprobado que la cantidad de luz que se escapa de la esclusa es ínfima, y en la escena Starlight, de bajo nivel de iluminancia, es prácticamente cero.

Las fotometrias asimétricas escogidas (img 1), a priori no dejan escapar flujo luminoso al cielo, pero la luz rebota. Unas viseras a medida canalizarán todavía mas el flujo inútil, y evitarán deslumbramiento a los visitantes. El resultado del cálculo de mínimos, todavía sin viseras, lo comprobamos en la pared chivato (img 2).

Chimeneas industriales, en Granollers.

En este caso se trataba de proyectores de 4º para iluminar el tronco de la chimenea, de casi 30m de altura, haciéndolo desde la base. El objetivo de las piezas diseñadas fue CAPTURAR toda la luz que no apunta a la superficie de la chimenea, sino que la lanzamos al cielo, y que es casi el 50% del total. Para eso ajustamos muy bien la orientación de los proyectores y creamos una pieza de forma más precisa posible recortando sólo el lado posterior de la fotometría de 4º, para cada uno de los 12 leds, ya que una visera general no serviría de nada en este caso.

Chimeneas, fotografías en pruebas. La segunda foto, con viseras, se reduce un poco la luz, pero evitamos el 80% hacia el cielo. En la tercera imagen, comparativa de fotometrías“ intensivas”. ¿Cuál escogemos? ¿Cuánta luz desperdiciamos? ¿Apantallamos?

       

Chimeneas cálculos luminotécnicos previos, probando exhaustivamente diversas fotometrías, distancias Y orientaciones.

Cálculos de comprobación. ¿Cuánta luz lanzamos al cielo, antes de apantallar los proyectores?

[box] En el capítulo final veremos las ventajas específicas de trabajar con esta metodología, así como las nuevas rutas que se presentan para el diseño de iluminación frente a  las necesidades de los usuarios, de los espacios y del medio ambiente. [/box]

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