Esta nota es una revisión resumida de Analysis of Pedestrian Crossing Lighting Solutions Based on Horizontal and Vertical Illuminance Parameters: A Comparative Study de Piotr Tomczuk,Marcin Chrzanowicz,Anna Wytrykowska,Tomasz Mackun &Marcin Budzyński en la revista Taylor & Francis, publicado el 6 de agosto de 2025.
Los accidentes en cruces peatonales son una de las principales causas de siniestros de tráfico a nivel mundial, con una proporción significativa ocurriendo durante la noche, resultando a menudo en consecuencias trágicas para los peatones. La iluminación inadecuada o ausente es un factor clave que aumenta el riesgo de accidentes y su gravedad. Por eso, mejorar la visibilidad nocturna es crucial para reducir estos incidentes.
En el estudio se hace un comparativo sobre soluciones de iluminación en cruces peatonales basado en parámetros de iluminancia horizontal y vertical. El objetivo principal fue analizar el estado técnico de las instalaciones de iluminación existentes para mejorar la seguridad vial, especialmente durante la noche.
Metodología
Se hicieron mediciones en 4179 cruces peatonales en Varsovia, Polonia, entre 2016 y 2020. Enfocados en dos componentes de la iluminancia:
Iluminancia Horizontal (Eh): Se mide en el plano del suelo para evaluar la iluminación de la calzada y las marcas viales. Para esto, se utilizan las clases de iluminación C definidas en la norma PN-EN 13201:2016.
Iluminancia Vertical (Ev): Se mide a una altura de 1.0 m sobre la superficie de la carretera para evaluar la visibilidad de un peatón. Para esta medición, se adoptan las clases de iluminación EV.
Los autores propusieron un procedimiento simplificado que utiliza una cuadrícula de puntos de medición fija:
Plano Horizontal (Eh ): 30 puntos de medición.
Plano Vertical (Ev ): 20 puntos de medición (10 para cada dirección de tráfico).
Las mediciones se realizaron con un luxómetro de alta calidad. Y además de los valores de iluminancia, se registran los parámetros geométricos del cruce peatonal. A partir de los valores obtenidos, se calcularon la iluminancia mínima, máxima y promedio, así como la uniformidad de la iluminación en ambos planos.
Se identificaron tres categorías principales de iluminación:
◦ Tipo A (Iluminación estándar de la calle): Utiliza la misma iluminación que la calzada, con luminarias de distribución de luz típica de carretera. Representa la mayoría de las instalaciones (3604 de 4179). Los peatones suelen verse como siluetas oscuras con bajo contraste negativo.


◦ Tipo B (Iluminación suplementaria): Implica modificar los postes existentes o instalar nuevos con dos luminarias y una curva de distribución de luz modificada para aumentar la luz en el área del cruce.


◦ Tipo C (Iluminación dedicada): Consiste en añadir dos linternas a unos 5.5 m de altura cerca del cruce, utilizando luminarias diseñadas específicamente con doble asimetría de curva de distribución de luz.


Resultados
Las inspecciones nocturnas revelaron las siguientes diferencias significativas entre las tres soluciones en cuanto a iluminancia y uniformidad.
Iluminancia Horizontal (Ehav): Las soluciones B y C superaron ampliamente a la solución A. La solución B duplicó los niveles de iluminación horizontal, mientras que la C los cuadruplicó, destacando claramente el paso peatonal de la calzada.
Uniformidad Horizontal (Uoh): Las soluciones A y B obtuvieron una uniformidad alta (0.57), cumpliendo el requisito normativo de 0.4. La solución C (0.43) cumplió el estándar, pero su uniformidad depende de una instalación más precisa de las luminarias.
Iluminancia Vertical (Evav): Las soluciones B y C mostraron valores de iluminancia vertical significativamente más altos que la solución A, mejorando la visibilidad de los peatones.
En general, las soluciones A se clasificaron en rangos bajos y medios (C2-C5), las soluciones B obtuvieron mejores calificaciones y las soluciones C alcanzaron los niveles más altos, llegando casi a la clase C0 y a la clase EV3.
El estudio identificó que muchos pasos peatonales no cumplen con los requisitos mínimos de la clase C. Las principales razones de este incumplimiento son: iluminancia insuficiente, falta de uniformidad o ambos casos.
Mientras que la iluminación estándar (solución A) a menudo resulta en un rendimiento deficiente, las soluciones de iluminación dedicadas (B y C) ofrecen una mejora sustancial en los niveles de luz y la uniformidad, lo que se traduce en una mayor seguridad y en el cumplimiento de los estándares de iluminación para los pasos peatonales.
Conclusión
Los hallazgos demuestran que la iluminación dedicada, especialmente la solución tipo C, ofrece los niveles más altos de luz, lo que es crucial para destacar la silueta de los peatones y mejorar su visibilidad para los conductores. Aunque estos niveles son muy superiores a la iluminación vial estándar, lo que garantiza una mayor seguridad, se sugiere que se podrían ajustar para equilibrar los beneficios económicos y ambientales.
La investigación permitió desarrollar un procedimiento de medición que ha sido fundamental para que la administración de carreteras de Varsovia implemente un plan de modernización de la iluminación. Desde 2016, se han modernizado miles de pasos peatonales con la solución tipo C, y se planean más. El texto argumenta que esta inversión tiene una justificación económica sólida, ya que el costo de una sola víctima mortal en un accidente de tráfico podría financiar la iluminación de muchos cruces peatonales, sin contar los beneficios sociales y la percepción de seguridad pública.
Más allá de la iluminación, el estudio forma parte de una evaluación integral de la seguridad vial que considera múltiples factores. Se destaca la importancia de no depender únicamente del parámetro de iluminancia, sino de realizar pruebas adicionales de luminancia para analizar el contraste entre el peatón y el fondo. El artículo también resalta la necesidad de aumentar la conciencia de los peatones sobre el uso de ropa reflectante para mejorar su visibilidad nocturna. La investigación ha servido de base para las directrices de iluminación de pasos peatonales en Polonia, que se recomiendan a nivel nacional desde 2018 para mejorar la seguridad de los usuarios vulnerables de la vía.



