iluminet es posible gracias al apoyo de:

El pasado fin de semana (22, 23 y 24 de agosto) tuve la fortuna de participar en el Taller de Iluminación Artística que impartió el Maestro Carlos Arce en Cuernavaca, Morelos. Fueron tres días muy intensos y enriquecedores, compartidos con un grupo entusiasta de alumnos vinculados a las artes escénicas desde diferentes especialidades.

La propuesta del taller fue explorar el proceso de diseño de iluminación escénica a partir de un guion teatral, y lo hicimos combinando teoría y práctica de una manera muy disfrutable. Arrancamos con conceptos básicos y reflexiones creativas, y poco a poco nos fuimos adentrando en lo técnico: desde identificar los distintos tipos de luminarias —leekos, pares, fresneles, tanto de tungsteno como de LED— hasta jugar con porcentajes de intensidad y practicar la terminología correcta para comunicarnos con los técnicos en un montaje real.

Uno de los momentos que más disfruté fue la exploración del uso del color: cuándo aplicarlo, por qué elegir uno sobre otro y cómo lograr que, más allá de iluminar, la luz se convierta en un verdadero personaje dentro de la obra. De la mano del Maestro Carlos descubrimos cómo impacta en la atmósfera, en el vestuario y hasta en el tono de piel de los intérpretes. También hablamos de la importancia de la limpieza y la estética en un cuadro escénico, y de cómo entrenar la mirada para afinar cada detalle.

La parte práctica fue apasionante: pudimos jugar con una consola DMX, experimentar con diferentes combinaciones y comprobar en vivo los efectos de nuestras decisiones de diseño. Todo el tiempo hubo espacio para reflexionar sobre el proceso creativo y sobre los retos reales que enfrentamos en las puestas en escena, especialmente cuando los espacios no siempre son ideales o cuando los recursos son limitados.

En lo personal, resultó muy valioso experimentar con la iluminación escénica viniendo del ámbito de la iluminación arquitectónica. Me permitió ampliar la mirada, reconocer otros lenguajes de la luz y apreciar cómo las herramientas y sensibilidades de un campo pueden enriquecer al otro.

Más allá del aprendizaje técnico, lo que me dejó este taller fue la experiencia de convivir con un grupo diverso pero con la misma pasión por la escena. Las charlas, los ejercicios, los momentos de prueba y error, todo se vivió en un ambiente cálido y de colaboración que hizo el fin de semana aún más especial.

Cierro esta crónica con entusiasmo porque lo que viene promete mucho: el siguiente módulo será en noviembre y estará enfocado en la iluminación y el vestuario, bajo la guía de la maestra Brisa Alonso, una de las diseñadoras de vestuario más reconocidas de México. Estoy seguro de que será otra gran oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo en este camino.

Ayudanos con tu respuesta

¿Cuál es tu profesión?

Ver los resultados

Cargando ...

Giro de tu negocio

Ver los resultados

Cargando ...

Y tu, ¿Qué opinas?

Descubre más desde Iluminet, revista de iluminación

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo