De la potencia del arte lumínico y sus efectos en la percepción humana

La sensibilidad de Olafur Eliasson se transmite en el espacio que transforma la experiencia sensorial por medio de la luz.

El pasado 5 de febrero, la esfera del arte celebró el cumpleaños número 56 del artista danés Olafur Eliasson. A través de sus obras, no solo contribuye al activismo social, sino que también cuestiona el impacto que sus esculturas, instalaciones, pinturas y fotografías tienen en el espectador.

El artista ha demostrado interés en la evolución del cambio climático y en la interacción entre la humanidad y la naturaleza. Por tal razón, sus obras generan experiencias que sensibilizan al público mientras experimenta con los materiales y las percepciones de las ideas materializadas.

Eliasson ha empleado la luz de manera interactiva en sus instalaciones de gran formato, al involucrar al espectador en un constante movimiento y participación con las obras. Estas cuestionan las nociones de espacio y tiempo, así como la distinción entre ilusión y realidad. La refracción de la luz en sus piezas se logra a través del uso de espejos o lentes al estar montados en la arquitectura del lugar. 

La sensibilidad del artista se transmite en el espacio que transforma la experiencia sensorial por medio de la luz, la misma que se adecúa de manera prolongada en el espacio arquitectónico.  Asimismo, nos recuerda que el arte no solo se encuentra en los lienzos y las esculturas, sino en la interacción humana y en la búsqueda de un mundo más consciente y sostenible.

Algunas de las obras que encuentro más emblemáticas y relevantes de su amplia producción artística son las siguientes:

En su instalación Your Rainbow panorama (2011), para el museo ARoS Aarthus de Dinamarca, Eliasson conjugó vistas panorámicas de la ciudad mediante filtros de color que rodearon todo el espacio, que al sobreponerse cada uno, crearon los colores del arcoíris. La intención del artista era que, a través del desplazamiento del cuerpo humano alrededor de la obra, el espectador pueda percibir la representación de una experiencia fluida de la situación. La atención del espectador es esencial para que puedan desarrollarse diferentes y variadas experiencias afectivas. 

En Your color memory (2018), el color se sumerge en la intensidad de la luz, donde la percepción sensorial permite al cuerpo perder el reconocimiento del espacio en el que se encuentra. La instalación logra transmitir una sensación que desafía nuestros conocimientos establecidos.

Una referencia al suprematismo ruso de Kazimir Malevich se encuentra en Your Blue afterimage exposed (2000), la cual se divide en dos secciones: un cuadrado de luz naranja proyectado en una pared que, al apagarse, hace que el ojo perciba el color azul. Este color, en el círculo cromático, es complementario del naranja. Acto seguido, los colores proyectados se invierten.

Foto: Studio Olafur Eliasson
Masataka Hayakawa Gallery, Tokyo, 2000

Finalmente, la instalación in situThe Weather Project (2003) que se expuso en la Tate Modern de Londres, fue una de las obras más importantes de principios del siglo XXI, ya que cuestionó la gran crisis del cambio climático en la que nos encontramos actualmente, veinte años después. La obra está compuesta por una esfera de luz cálida que genera una niebla artificial, y simula un sol que se difumina en el fondo de la galería Turbine Hall.

 Al igual que los atardeceres en las pinturas impresionistas, esta instalación crea ese mismo efecto en un espacio cerrado, en donde la luz solar artificial cuestiona la percepción de la realidad para concientizar sobre el cambio climático.

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