No es tu imaginación, ni que los colores hayan cambiado. Lo que estás presenciando es un fenómeno de la percepción visual conocido como el Efecto Hunt. Un sutil pero significativo cambio en cómo percibimos la saturación y el brillo de los colores, dependiendo de la intensidad de la luz ambiental.
El efecto Hunt, descrito en 1952 por el científico R.W.G. Hunt, explica cómo la percepción de la vivacidad o croma de los colores aumenta a medida que la luz se vuelve más intensa. Inversamente, el efecto Hunt también implica una reducción percibida en la vivacidad o colorido de los objetos a medida que disminuyen los niveles de luz.


El impulsor fisiológico principal de este efecto es la disminución de la potencia óptica del estímulo visual. Cuando los niveles de luz son bajos, la retina recibe menos estímulo, lo que debilita las percepciones del color. Esto hace que los colores se vuelvan más difíciles de discriminar, comprimiendo el rango de colores percibidos.
El efecto Hunt, implica cambios en la función de gamma o contraste de la curva característica. La cual es un método estándar para examinar la relación entre la luminancia del estímulo y la respuesta perceptual.
Esta curva tiene una forma de «S» diagonal, y la gamma se define como la pendiente de la sección media o recta de esta curva. Una gamma más alta indica un mayor contraste. Por lo tanto, el aumento de la viveza del color (Efecto Hunt) implicaría un cambio en la pendiente (gamma) de la curva característica, sugiriendo un aumento en la respuesta de contraste cromático a medida que la intensidad de la luz se incrementa.

El efecto Hunt es un fenómeno clave en la conservación y percepción del arte, especialmente en el contexto de la iluminación de obras en museos. Las directrices de conservación restringen la iluminancia para las obras de arte sensibles a niveles muy bajos, a menudo tan bajos como 50 lux (lx), para limitar la degradación fotoquímica.
Sin embargo, estos bajos niveles de luz reducen la percepción de la viveza de los colores en los objetos debido al efecto Hunt. Según algunos estudios se necesitan al menos 200 lx para crear una experiencia visual rica.
Una implicación en el ámbito de la arquitectura es en la elección de colores para fachadas y espacios interiores. La clave está en cómo la intensidad de la luz ambiental altera nuestra percepción del color. Bajo la intensa luz del sol o una iluminación brillante, el Efecto Hunt hará que esos colores se vean mucho más vivos y saturados de lo que realmente son.
Sin embargo, cuando la fuente de luz disminuye, ya sea al atardecer en el exterior o al encender luces más tenues en el interior, el Efecto Hunt podría ocasionar que esos colores se vean apagados, opacos e incluso oscuros. Algunas alternativas para asegurar que tus colores se vean bien en diferentes condiciones de luz son:
- Exagera la intensidad: Si estás eligiendo colores para un espacio que estará expuesto a mucha luz, considera seleccionar tonos que sean ligeramente más saturados y brillantes de lo que crees que necesitas.
- Aclara el valor promedio: Opta por colores con un valor más claro en general. Los tonos más claros tienen la ventaja de reflejar más luz y mantener su vivacidad incluso cuando la iluminación es menos intensa.
De esta forma se puede compensar el futuro desvanecimiento de la intensidad que ocurre cuando el efecto Hunt disminuye su acción. Así, cuando la luz sea más tenue, los colores de una fachada o de los muros interiores tendrán la vivacidad y el brillo esperado.
Fuentes:
Measuring colour
Huella de la mano: atributos que dan color
Fine art under low illuminance: Gamut and tint



