¿El mundo es del mismo color para animales y personas?

Es difícil saber cómo se ve el entorno desde otros ojos, sin embargo, conocer cuántos tipos de células fotosensibles tienen algunos animales nos permite determinar qué colores son capaces de observar

Durante el episodio Colors”, del podcast estadounidense “Radiolab”, los conductores lanzaron algunos cuestionamientos que invitan a reflexionar sobre qué son los colores en realidad: ¿Dónde está realmente el color, afuera o en nuestra mente? ¿Una manzana es del mismo color para todos? ¿Un extraterrestre la vería del mismo color que los humanos?

Por definición, el color es la impresión que los rayos de luz reflejados y absorbidos por un cuerpo producen en la retina, según la longitud de onda de estos rayos. El ojo humano promedio puede responder a las longitudes de onda que van desde los 380 a 750 nanómetros.

Para tener la capacidad de observar los colores que hasta hoy conocemos, los seres humanos contamos con conos o células fotosensibles en la retina, millones de ellas. Pero los conos se clasifican en tres tipos diferentes, cada uno de ellos es sensible de forma selectiva a la luz de una longitud de onda determinada, entre verde, roja y azul.

Cabe destacar que la sensibilidad de estas células se debe a la presencia de tres sustancias químicas: eritropsina (sensible a la luz roja; longitud de onda larga), cloropsina (sensible a la luz verde; longitud de onda mediana) y cianopsina (sensible a la luz azul; longitud de onda corta).

Al ser estimulados, los conos convierten la luz en impulsos nerviosos que son enviados al cerebro para que éste los transforme en imágenes.

Por otra parte, también contamos con bastones, los cuales, entre otras cosas se encargan de la visión nocturna debido a la alta sensibilidad ante luz de baja intensidad. En caso de experimentar altas cantidades de luz se vuelven completamente ciegos. Además, no tienen la capacidad de distinguir colores y dan una visión acromática.

Por lo anterior, los seres humanos estamos catalogados como tricromáticos; Sin embargo, existe la posibilidad de que alguna persona sea tetracromática, es decir, que tiene cuatro tipos de conos en la retina.

De acuerdo al estudio “Some women may see 100,000,000 colors, thanks to their genes”, entre 2 y 3% de las mujeres pueden ser tetracromáticas. Mientras que el estudio “Richer color experience in observers with multiple photopigment opsin genes” indica que hasta un 50% de mujeres y 8% de hombres (cisgénero en ambos casos) cuentan con esta cualidad.

Si bien es difícil decir cuántas variaciones de color puede distinguir un humano en condiciones óptimas, los científicos consideran que podrían ser hasta un millón, y gracias a los conos y bastones se pueden identificar hasta 100 gradaciones de color entre verde, rojo y amarillo.

Pero entonces, ¿cómo ve una persona tetracrómata? De manera teórica, un ser con tetracromatismo puede distinguir coloraciones que para el ojo humano promedio resultan idénticos. No obstante, ser portador de cuatro tipos de células no significa que podamos distinguir mejor los colores, ya que nuestro entorno ha sido creado con base en la percepción de color de un tricrómata. Es decir, no sabemos si en nuestro día a día existen coloraciones que estimulen el desarrollo de esta capacidad.

        

A pesar de tener un cono más que el promedio de seres humanos, las personas tetracrómatas no pueden observar “todos” los colores posibles.

Visión animal

Entre nuestras mascotas, los gatos, por ejemplo, cuentan con una anatomía visual similar a la de los humanos, pero son dicromáticos al tener dos tipos de conos: azul-violeta y amarillo-verde. Estas células pueden percibir longitudes de onda entre 450 y 560 nanómetros. De acuerdo a lo anterior, los mininos observan el mundo en tonalidades menos vibrantes y con ausencia de rojos.

En cambio, las aves tienen cuatro tipos de receptores de color: ultravioleta, azul, rojo y verde. Además, proporcionalmente tienen más receptores en la retina que los mamíferos, así como un mayor número de conexiones entre las células fotorreceptoras y el cerebro. Algunos grupos de pájaros han modificado su sistema visual a causa de su modo de vida.

Un dato de importancia es que la luz ultravioleta está involucrada en el cortejo de algunas aves. Muchas especies poseen patrones en las plumas que reflejan la luz ultravioleta. Dicho plumaje es exhibido como parte del ritual de cortejo.

También percibir radiaciones ultravioleta les otorga una ventaja en la obtención de comida, puesto que algunas superficies de bayas o frutas reflejan dicha luz.

Otro ejemplo son los toros de lidia, que resaltan por la popularidad y mitos que envuelven la visión de estos animales. Es cierto que pueden percibir las tonalidades rojas al contar con solo dos conos que distinguen longitudes onda media y larga, lo que les permite reaccionar a los colores rojo, amarillo-verde, pero sus conos no son estimulados por las coloraciones azul, gris y ciertos tonos de verde. Sin embargo, no es por eso que embisten los capotes. En realidad, esto se debe a que los ojos del toro son muy sensibles a los movimientos bruscos y el cerebro los traduce como amenaza o una situación de peligro. Los gatos, en cambio, perciben los movimientos rápidos de manera más lenta.

Como último ejemplo están los camarones mantis que superan la cantidad de células fotosensibles al contar con 12 tipos. Además, dicha especie procesa la información de manera directa en los ojos, a diferencia del resto de especies mencionadas que lo hacen enviando señales al cerebro.

Camarón mantis

En general, la anatomía visual de seres humanos y animales en relación con la percepción de los colores ha sido muy estudiada y se han creado imágenes que intentan acercarse a la forma en que lo verían otras especies. No obstante, es difícil saber cómo sería en realidad, incluso tratar de visualizar algo como lo haría alguna persona tetracromática. También hay que recordar que nuestra visión y percepción depende de muchos otros factores, como la altura visual, proporción y ubicación de los ojos, así como las distintas formas en las que se han adaptado nuestros órganos visuales a nuestro tipo de vida.

El tema se presta para más investigación, por ello en una siguiente entrega haremos mención sobre los problemas que pueden surgir a partir de irregularidades en los conos, como el daltonismo, entre otras.

Fuentes:

Episodio «Colors» del podcast Radiolab

Cómo se ve el mundo desde los ojos de los gatos

¿Cómo ven el mundo los gatos?

       

Visión de las aves

Sobre la visión del toro en la lidia

¿Cómo ven los toros?

Conos (célula)

Tricromatismo

Tetracromatismo

Definición de color

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