La experiencia sensible que una obra de arte puede provocar en el espectador tiene la capacidad de alterar el estado de ánimo y enriquecer su memoria afectiva. Desde la experimentación formal y técnica, el artista de luz taiwanés Chang Fangyu, conocido en el medio como Aka Chang, desarrolla proyectos de gran escala en los que haces de luz se cruzan y se dispersan en distintos ángulos, generando composiciones geométricas que invitan a una contemplación inmersiva y visceral.


De este modo, las proyecciones que inicialmente se configuran como estructuras geométricas devienen en líneas y superficies construidas a partir de luz y color. La influencia de su trayectoria como VJ, dedicada a la creación de material audiovisual, le proporcionó los conocimientos técnicos necesarios para desarrollar escenas visuales mediante gráficos en movimiento. No obstante, su práctica artística dio un giro cuando comenzó a cuestionarse: ¿qué pasaría si redujera todo a un solo bloque de color y el único movimiento fuera un destello estroboscópico?
En este sentido, la luz dejó de ser solo un medio para convertirse en el propio lienzo de su obra, una fuente lumínica que emana desde pantallas LED, proyectores u otros dispositivos tecnológicos. Su experimentación en el arte audiovisual geométrico, basado en partículas, lo llevó a integrar equipos de iluminación de alta potencia, capaces de crear haces de luz que transforman el espacio en una arquitectura efímera compuesta por ritmo, forma y vibración.
Es decir, en sus obras no solo la luz y el color adquieren protagonismo, sino también el sonido, que determina la dinámica de las formas geométricas generadas, de modo que las frecuencias altas pueden provocar la fragmentación o deconstrucción de la imagen, generando un ritmo visual vinculado a la vibración sonora.
Actualmente, su interés por el uso del humo en sus instalaciones surge a partir de la interacción entre grandes volúmenes de gas nebuloso y los haces de luz, que se difuminan y generan experiencias inmersivas. Sin embargo, al experimentar con esta técnica, ha enfrentado ciertos desafíos logísticos vinculados a la cantidad precisa de humo necesaria para lograr el efecto deseado, lo que lo ha llevado a replantear su uso, especialmente en espacios amplios que le permitan experimentar con mayor libertad sus posibilidades formales y perceptivas.



Finalmente, el artista considera aspectos fundamentales como la velocidad del viento, la humedad ambiental, el tamaño y la acústica del espacio, pues entiende que la interacción entre los cuerpos humanos y sus obras altera la experiencia estética, generando una constante reacción entre la estructura lumínica y las posturas de los espectadores.




en meditacion suelo vivenciar destellos luminosos, algunos son como rayos laser otros son un tanto dificiles de describir como lo es la luzdoradoamarilla que me habita desde hace menos de un año, pueden comunicarse conmigo a traves de mi canal en youtube COMO VIVIR BIEN EN TIEMPOS DESAFIANTES https://www.youtube.com/@Juana_35/streams