Futuros nocturnos: una reflexión necesaria en tiempos de incertidumbre

Entre desigualdad y desarrollo : La urgente necesidad de ciudades nocturnas más sostenibles, resilientes e igualitarias.

Este texto es una traducción resumida de la nota Nocturnal futures : a necessary reflection in times of uncertainty, escrita por Manuel Garcia-Ruiz, Jordi Nofre y Alejandro Mercado Celis para la revista Open Edition Journals, publicada em Forum Sociológico, 43 | 2023.

Franco Bianchini (1990, 1995) y Charles Landry (1991), que son los autores que conceptualizaron la idea de 24-hour cities, muy probablemente no previeron los retos que amenazarían este paradigma en el mundo actual. Muchos fenómenos complejos están surgiendo hoy como factores potencialmente negativos para el desarrollo y la viabilidad presentes y futuros de las ciudades 24 horas en muchas regiones de todo el planeta.

El caso de las «ciudades nocturnas» europeas es paradigmático de este incierto escenario. La cambiante dinámica de poder global derivada de la emergencia de un nuevo bloque hegemónico liderado por China, Rusia e India ha provocado principalmente la depreciación del valor de las monedas occidentales, lo que ha derivado en presiones inflacionistas que castigan severamente el equilibrio financiero y comercial de la industria del ocio nocturno, que ya se había visto gravemente afectada por la pandemia del COVID-19.

En este sentido, y en particular, el caso del Reino Unido es trágico. Según la Nighttime Industries Association, «más de la mitad de los negocios de la economía nocturna habían visto cómo los costos comerciales aumentaban más de un 30 % en comparación con los niveles anteriores a la pandemia, mientras que más del 70 % apenas alcanzaban el punto de equilibrio o perdían dinero en el actual clima financiero». Además, los fondos inmobiliarios especulativos, tanto locales como transnacionales, siguen siendo los principales agentes de un (re)desarrollo urbano extractivista que en Londres, Manchester, Dublín, Berlín, Lisboa, Ciudad de México y Miami (entre otras muchas ciudades del mundo), han provocado en los últimos años la destrucción de una parte importante de su tejido cultural nocturno.

La ciudad nocturna es mucho más que pubs, clubes y discotecas. Al ampliar nuestra mirada científica, la ciudad nocturna aparece como un sistema complejo -en la terminología de Ortman et al. (2020) y Rybski y González (2022)- formado por una densa red de economías informales/formales, movilidades (a escala urbana y metropolitana), actividades sociales y culturales (en espacios domésticos, privados y públicos), y sus múltiples actores (tanto formales como informales, institucionales y no institucionales).

En la actual transición hacia ciudades más ecológicas e inclusivas, la ciudad nocturna, desatendida mundialmente en los procesos de formulación de políticas hasta hace muy poco, está llamada a jugar un papel fundamental en el camino hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y, más particularmente, de los objetivos especificados en la Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas (2017). Sin embargo, en el momento de escribir estas líneas, la comunidad académica solo ha expresado tímidamente la urgente necesidad de ciudades nocturnas más sostenibles, resilientes e igualitarias.

Investigación de futuros nocturnos

        

El diseño de futuros urbanos puede considerarse una dialéctica continua entre la «política de la probabilidad» (los deseos de las clases dominantes) y la «política de la posibilidad» (los deseos de los gobernados). Esto se ha acentuado especialmente desde la pandemia de coronavirus y la irrupción del discurso mediático-institucional de la «nueva normalidad» (por ejemplo, Dixon & Tewdwr-Jones, 2021 ; Jon, 2021 ; Kabisch et al., 2022). Como era de esperar, el número de publicaciones sobre el impacto de la política pandémica tanto en el presente como en el futuro de las ciudades ha sido abrumador en todo el mundo. Sin embargo, el número de publicaciones académicas sobre el impacto de la pandemia en la ciudad nocturna y sus implicaciones para su futuro es muy reducido, a pesar de algunas brillantes excepciones como Acuto et al. (2021) y Dunn (2022). Curiosamente, Nick Dunn también sostiene que el potencial de los lugares urbanos después del anochecer puede verse como «un medio para pensar y moverse a través de procesos de cambio que podrían conducir hacia una ciudad futura más sostenible, diversa y llena de matices [lit.]» (Dunn, 2022b).

Una noche de proximidad

Un análisis retrospectivo de la evolución de la vida nocturna en las ciudades de todo el mundo durante el último medio siglo establece de forma inequívoca que el ocio nocturno sigue siendo un aspecto central de la vida social y cultural en nuestra sociedad global, evocando recuerdos vibrantes para personas de todo el mundo. En el caso particular de Europa, el ocio comercial nocturno ha sido a menudo crucial para las estrategias de marca de lugar y el desarrollo local/regional, en diversos entornos, que van desde ciudades metropolitanas y zonas turísticas costeras hasta islas del sur de Europa e incluso ciudades pequeñas y medianas en regiones montañosas.

En el Sur Global, el ocio nocturno ha ganado popularidad como instrumento de desarrollo local, sobre todo en las zonas turísticas y en las grandes metrópolis de la región. Sin embargo, aunque ya existe un sólido cuerpo epistemológico sobre la transformación de la industria turística en una industria más sostenible desde el punto de vista social y medioambiental, el estudio de cómo la industria del ocio nocturno de Europa y América Latina puede contribuir a un mundo climáticamente neutro y «socialmente justo» sigue sin abordarse en gran medida -con la excepción de Nofre y García-Ruiz (2023).

El modelo de ciudad de 15 minutos como impulsor de la sostenibilidad, la habitabilidad y la salud en zonas urbanas densas no es novedoso en la geografía urbana mundial. Además, la historia de la planificación y regeneración urbanas utópicas destinadas a crear comunidades sostenibles, inclusivas y vibrantes se ha basado en gran medida en la desegregación de los grupos desfavorecidos , mientras que el papel de las poderosas empresas transnacionales se ha convertido en un elemento central del desarrollo de la gobernanza de las ciudades inteligentes. Además, y relacionado con el propósito de este texto, la ciudad nocturna nunca ha sido un elemento central en la historia de la teoría urbana en el Norte, Sur y Este Globales.

De hecho, hasta la fecha no existe ninguna publicación que presente claramente el papel del «ocio nocturno» y la «cultura nocturna» (formal o informal) en la ciudad de 15 minutos. En los trabajos académicos existentes sobre la ciudad de 15 minutos, el ocio solo se refiere a las prácticas lúdicas de los niños en el espacio público de los barrios, o a la gama de deportes en los que participan los ciudadanos. Sin embargo, no debemos olvidar que el urbanismo está intrínsecamente ligado a valores morales sobre cómo debe ser en el futuro el hábitat en el que vivimos. Por tanto, la ausencia del ocio nocturno y de la cultura nocturna en los numerosos trabajos ya publicados sobre la implantación del modelo de ciudad de 15 minutos debería llevarnos a discutir la hipotética existencia de una agenda moralizadora conservadora y anti-nocturna que subyaciera a la expansión del modelo de ciudad de 15 minutos.

Reflexiones finales

La ausencia de referencias a la ciudad nocturna por parte de los teóricos 15-minute city demuestran la urgente necesidad de seguir explorando los factores y procesos polifacéticos, complejos y no lineales que caracterizan a la ciudad nocturna en el presente y que deberían caracterizarla en el futuro. Aunque esta sección final no pretende, por tanto, confirmar ni refutar ninguna afirmación específica, la llamativa ausencia de actividades de ocio nocturno formales e informales en los futuros modelos de diseño y planificación de la ciudad es, cuanto menos, sorprendente, ya que estas actividades contribuyen al bienestar socioemocional, la creación de comunidad y el entendimiento multicultural. En suma, la irrupción de la «ciudad de 15 minutos» y sus implicaciones en la vida urbana cotidiana hacen visible la urgente necesidad comunitaria, institucional, industrial y académica de debatir y discutir el papel que la «ciudad nocturna» debe tener en la construcción de ciudades inclusivas, igualitarias, libres de violencia.

Asumiendo que muchos noctólogos aman la noche y su trabajo (que, en muchos casos, forma parte de un estilo de vida muy personal), la yuxtaposición de un escenario presente incierto y un futuro desconocido nos desafía a adoptar un «enfoque socioambiental militante/activista» para promover noches más verdes, resilientes, inclusivas e igualitarias. Sin embargo, es crucial reconocer que, a medida que expresamos este «enfoque eco-militante/activista» en el campo interdisciplinar de los estudios nocturnos urbanos, no debemos olvidar la existencia (cada vez mayor) de un amplio abanico de desigualdades e injusticias que siguen caracterizando a la ciudad nocturna en todo el mundo.

Texto original: Jordi Nofre, Manuel Garcia-Ruiz y Alejandro Mercado (2023) Nocturnal futures : a necessary reflection in times of uncertainty

       

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