En la Ciudad de México, un muro puede ser mucho más que un límite. Puede ser un lienzo, una protesta o una esperanza. Esa es la premisa de Habitar, una iniciativa de la organización Mejor Ciudad y el Proyecto Pictórico de Recuperación de Espacios, que convierte un espacio urbano en una galería efímera para hablar de algo urgente: la vivienda.
Del 11 de julio al 8 de agosto, el espacio ETRE (ubicado en Lago Mask 229, colonia Granada), se ha transformado para albergar la obra de 17 artistas que abordan desde el arte urbano el derecho a habitar la ciudad. Con murales, talleres y actividades abiertas a la comunidad, Habitar busca que los transeúntes se detengan un momento a reflexionar: ¿Qué significa tener un hogar digno?, ¿Quién puede acceder a él?, ¿Cómo podemos transformar colectivamente esta realidad?


La experiencia de Habitar no sería la misma sin la participación de LEXA y el estudio Circadia. Con una propuesta lumínica que va más allá de lo técnico para convertirse en parte del discurso artístico, se unieron a esta intervención como un agentes activos, al expandir el lenguaje visual de las obras a través de una curaduría de luz precisa. Mediante proyectores Agate, con temperatura de color de 4000K y un IRC superior a 90, las texturas, contrastes y trazos se muestran con una gran calidad cromática que respeta la intención de cada artista. Más que iluminar, LEXA transformó la luz en un puente entre la obra y quien la mira.
En una ciudad donde el acceso a un hogar se vuelve cada vez más complejo, iniciativas como Habitar abren espacios necesarios para la conversación y la conciencia colectiva. Pero también para la acción. Porque más allá de las cifras, los muros pintados o las luces encendidas, está la vida de miles de personas que aún no tienen dónde dormir tranquilos. Y en esa realidad, el arte, como la luz, no resuelve por sí sola, pero sí puede encender preguntas, conectar historias y encaminar hacia el cambio.









