Cómo la iluminación hace confortable el lugar de trabajo

La tecnología y la innovación nos permiten crear espacios de trabajo confortables, que contribuyan al bienestar de las personas, al aumento en productividad y creatividad de los trabajadores.

¿Cuántas horas pasamos en nuestro lugar de trabajo? Aun el home office debe realizarse desde sitios confortables, donde la iluminación adecuada juega un papel clave. De ahí la importancia de este texto originalmente publicado por LAMP.

Creación de espacios que fomentan la creatividad, la productividad y el bienestar

Cada vez somos más conscientes de que los espacios en los que vivimos, sean nuestras viviendas, lugares de trabajo, escuelas, etc., tienen un impacto directo en nuestra salud mental y emocional. Parece cada vez más obvio, por ejemplo, que aquellas personas que pasan mucho tiempo en entornos sucios, desordenados o llenos de cosas sin sentido tienden a tener mayores niveles de estrés y ansiedad o peor capacidad de concentración.

Esto ha llevado a que se produzca un cambio en la manera en que pensamos los espacios, sobre todo en cómo pensamos los espacios de trabajo. Sin contar las horas de sueño, a menudo pasamos más tiempo en nuestro lugar de trabajo que en nuestra casa, así que, si intentamos adecuar nuestra casa para generar espacios confortables y que se identifiquen con nuestro estilo de vida, ¿por qué no hacer lo mismo con el espacio de trabajo?

Las oficinas han dejado de concebirse como un “almacén” de puestos de trabajo para convertirse en un espacio pensado para aportar bienestar al usuario, optimizando así su productividad. Con la implementación del teletrabajo, vemos también cómo las necesidades de estos espacios de oficina se han transformado.

La constatación de que el teletrabajo es una realidad creciente nos obliga a plantearnos la siguiente pregunta: ¿qué más pueden o deben aportar las oficinas o espacios de trabajo?

En este aspecto, la oficina parece que se deba convertir en el marco que garantice el máximo confort, además de ofrecer espacios que promuevan la sensación de pertenencia y el trabajo colaborativo.

A la hora de crear esa sensación de confort en los espacios de trabajo, la iluminación juega un papel muy importante. Así se refleja en los datos que se desprenden de distintas encuestas sobre lo que las personas opinan de sus espacios de trabajo, y específicamente sobre la iluminación de estos, y que se recogen en el artículo “How Does Lighting Affect Mental Health In The Workplace” de la Dra. Pragya Agarwal, publicado en la revista Forbes:

° 80% de los usuarios afirman que una buena iluminación en el puesto de trabajo es importante.
° 40% aseguran tener una iluminación incómoda.
° 68% de los usuarios sufren molestias asociadas a una inadecuada iluminación en su área de trabajo.
° 44% aseguran que la falta de suficiente luz durante el invierno afecta negativamente en su bienestar.

En la creación de espacios de trabajo es fundamental pensar en las personas que van a ocupar esos espacios y en cómo van a relacionarse con ellos, cómo los van a utilizar, para detectar de esta manera posibles problemas y encontrar la mejor solución al respecto. Enriqueciendo el proyecto, más allá de la resolución puramente estética del espacio.

En definitiva, se entiende el diseño desde la funcionalidad y la estética, como una comunión entre ambos conceptos. Si se tiene en cuenta este principio en el diseño de los diferentes elementos del espacio, desde la iluminación hasta la disposición de los muebles, conseguiremos crear espacios que tengan una influencia positiva sobre los trabajadores y que garanticen el bienestar de los empleados en las empresas.

Mejores espacios para las personas = personas más felices = personas que trabajan mejor.

Estar atrapado en el mismo entorno constantemente, sin moverse, sin estímulos, sin ver más allá… es un lastre para la creatividad, y también, dicho sea de paso, para la salud física de las personas.

Por eso, es importante la creación de espacios diferentes dentro de un mismo espacio, algo en lo que la iluminación puede ayudar enormemente. El simple hecho de que los empleados de una empresa puedan desplazarse de un entorno a otro supone un buen revulsivo para activar su creatividad.

Además, hay que tener en cuenta que, incluso aunque un trabajo sea repetitivo y monótono, la jornada laboral pasa por distintas etapas, más teniendo en cuenta que el trabajo manual es cada vez menor y aumenta el intelectual.

La creación de espacios debe adecuarse a las distintas tareas que se desarrollarán en el lugar de trabajo. Por ejemplo, podemos necesitar espacios abiertos, muy luminosos, en los que los trabajadores puedan verse unos a otros y sentir que forman parte del mismo equipo, pero también podremos necesitar otros que no tengan tantos estímulos/distracciones y estén más apartados, con una luz más tenue que sirvan para reflexionar o para relajarse. Los diferentes espacios deben estar diferenciados de modo que se refuerce la función que cumplen.

Espacios creativos

Una de las aptitudes más demandadas en la actualidad es la creatividad, que da lugar a la resolución de los conflictos de manera diferente y eficaz. Y el entorno en el que nos encontramos puede tener una gran influencia en fomentar estas conductas creativas. Un espacio luminoso, con contrastes lumínicos que nos ayuden a romper la monotonía del lugar configurarán una tipología de espacio más propenso al optimismo, que mejore la autonomía de los usuarios y promueva la toma de decisiones.

Las soluciones de iluminación indirecta que apoyen la iluminación principal con la reflexión en otras superficies (como techos, o paredes) -como las que ofrecen la iluminaria Ambient o las estructuras Fil 35 y Fil 45– eliminan el efecto “caverna” que nos daría un espacio con el techo sin iluminar, ofreciendo un ambiente más opresivo y pesimista en contraposición.

Espacios flexibles

Las personas son cambiantes por naturaleza, por lo tanto, también lo son las dinámicas de trabajo. Esto es algo que debe tenerse en cuenta en la creación de espacios de trabajo, que sean capaces de ir adaptándose a las distintas necesidades que puedan ir surgiendo.

Los espacios dinámicos, promueven la colaboración y el sentido de pertenencia; para ello, la iluminación debe ser igualmente flexible y dinámica, además de proporcionar al usuario una experiencia de uso amigable. La facilidad a la hora de poder seleccionar y controlar escenas, a la cual contribuye ampliamente la iluminación inteligente, es clave de cara a proporcionar las herramientas necesarias para crear un ambiente fluido y amable, que no frustre al usuario.

Espacios conscientes

Los espacios de trabajo se pueden crear y re-crear porque no son una entidad física independiente, sino que se crean a partir de su relación con las personas que los ocupan. Todo aquello que se ve, se toca, se huele o se escucha (o no) contribuye a la idea de espacio y a la generación de una atmósfera concreta.

De la misma forma que debemos contar con espacios que promuevan el trabajo colaborativo, también es importante disponer de espacios que inviten a la reflexión, que nos ayuden a concentrarnos en la tarea presente y a concretarnos con las necesidades de ese momento. En estos entornos, una adecuada iluminación, junto con las condiciones óptimas en cuanto a la acústica y el confort higrotérmico, será clave para poder recrear las condiciones necesarias.

Cada persona puede requerir unas condiciones medioambientales específicas para optimizar una tarea en concreto, por lo que ofrecer al usuario la posibilidad de personalizar la iluminación puede ser de gran ayuda.

Espacios naturales

Está demostrado que el simple hecho de incluir plantas en los espacios de trabajo aumenta la productividad y creatividad de los trabajadores. Según un estudio para National Greenlife Industry Australia, las plantas en los lugares de trabajo reducen la fatiga en hasta un 38%, la hostilidad en un 44%, la tensión en un 37% y el abatimiento en hasta un 58%.

El acceso a la luz natural es también importante. Siempre que sea posible, mantener esa conexión con el exterior es muy positivo para la salud de los trabajadores; la luz artificial que se utilice para complementar la que llega de fuera o sustituirla cuando sea de noche, tendrá que intentar ofrecer una sensación similar para que la transición sea lo menos brusca posible.

Además, en la actualidad contamos con la tecnología que no solo nos permite emular la iluminación natural, a través de cambios de temperatura de color (blanco dinámico), sino que también podemos incorporar en el interior una iluminación artificial LED con un espectro lumínico, lo más similar al espectro solar, optimizando la activación circadiana.

En general, la tecnología y la innovación nos permiten ofrecer soluciones de iluminación para crear espacios de trabajo que se adecuen a las demandas actuales, especialmente a que sean más confortables. Un confort que contribuye enormemente al bienestar de las personas y, en consecuencia, a un aumento en la productividad y creatividad de los trabajadores.

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