Julio Le Parc entiende la luz

El 2019 ha sido un año intenso en materia artística en Argentina. Pero sin dudas que podemos denominarlo como el “Año Le Parc”

En la ciudad de Buenos Aires se llevaron a cabo varios homenajes, muestras e instalaciones relacionadas a la obra de Julio Le Parc, reconocido escultor y pintor argentino.

Parte de  su producción se exhibió en el Teatro Colón, en el Museo Nacional de Bellas Artes, con un mappping sobre el emblemático obelisco de Buenos Aires; y finalmente, para el cierre, con una exposición en el CCK Centro Cultural Kirchner.

Desde 2012, tras su última muestra en Malba, el gran artista no exponía en el país, por lo que para celebrar sus noventa y un años de vida en plena vigencia y actualidad preparó una exposición con 160 piezas, relacionando sus investigaciones con la pintura, escultura y principalmente con la luz.

“Julio Le Parc: Un visionario”

La muestra arribó a Buenos Aires luego de recorrer Londres, París, Miami, Brasil y Nueva York, y fue un verdadero éxito, consiguiendo que miles de personas recorrieran las salas del CCK a lo largo de los cuatro meses que permaneció abierta al público.

La obra de Le Parc, catalogada como arte cinético, se ha desarrollado a partir de múltiples investigaciones en las áreas de la percepción, el color, el movimiento y la luz, y gracias a esto Le Parc consigue que el espectador pueda interactuar con las piezas, no solo como observador pasivo sino como parte integral de sus instalaciones lumínicas. Y aunque hoy se menciona el arte inmersivo como una forma de participación del público con la obra, Le Parc, quien comenzó con esta modalidad hace muchas décadas, mantiene en éstas un carácter contemporáneo y actual.

La experimentación con la luz y el movimiento es una constante en su producción. El público se involucra con ellas, en ocasiones como espectador, en otras, ingresando a la instalación, experimentando el espacio con todos los sentidos. La atmósfera cambia, muta, se disuelve y se materializa en interesantes efectos ópticos. Sin duda, la participación activa del espectador es clave para cerrar el juego y para abrir todos los sentidos.

Uno de los principales objetivos de Le Parc es ofrecer al espectador una mirada nueva, cambiante, inestable. Nada es lo que parece. Una ruptura con lo convencional y un acercamiento al concepto dinámico del arte. Para ello, la luz es el medio y la materia. La obra de Le Parc recrea juegos visuales a partir de la refracción y reflexión de la luz en espejos, aceros inoxidables, aluminio y acrílicos. En enormes instalaciones iluminadas con apenas una o dos fuentes de luz, por lo general fijas y ocultas del campo visual del público, en las que el ángulo de incidencia permanece preciso y la apertura de haz exacto para crear el efecto deseado. No hay exceso de técnica ni recursos costosos: una caja de madera, una lámpara, y a veces un pequeño motor. La intangibilidad y la magia de la luz se manifiesta en su esencia.

Para experimentar la obra de Le Parc no es necesario saber de arte ni movimientos artísticos. Tampoco se precisa tener sensibilidad, sino simplemente dejarse llevar por la intuición y por lo visual.

Julio Le Parc es un artista que entiende la luz. Y conmueve.

Fernando Mazzetti

       

Dis. Interiores-Iluminación

        

www.fernandomazzetti.com.ar

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