La iluminación en la certificación LEED

Ubicación y transporte, eficiencia del agua, energía y atmósfera, materiales y recursos, calidad ambiental interior, innovación y diseño son los 7 sectores que se evalúan para obtener esta certificación.

El estándar Leadership in Energy and Environmental Design (LEED) representa un sistema de certificación que reconoce las prácticas sobresalientes y las estrategias implementadas en un edificio para lograr eficiencia energética, ahorro de energía y uso eficiente de recursos como el agua. Este conjunto de normativas también evalúa el confort de los ocupantes y el bienestar durante el uso de los espacios por el U.S. Green Building Council (USGBC) durante aproximadamente 12 meses.

Las certificaciones LEED varían en función de los tipos de espacio y los requisitos para obtener los grados de certificación pueden diferir según algunas características. Por ejemplo, para edificios nuevos la certificación LEED es NC (Nueva Construcción), si el edificio requiere un uso flexible deberá cumplir con el LEED CS (Construcción de la envolvente del Edificio). Hay certificaciones específicas para remodelaciones (LEED EB BC), interiores comerciales (LEED CI), casas (LEED H), y comunidades (LEED ND para Desarrollo de Vecindarios). Si un espacio quiere obtener esta certificación, debe alinearse a los requerimientos incluso antes de poner la primera piedra en la construcción.

La iluminación juega un papel crucial en la relación con LEED, particularmente en la categoría de Energía y Atmósfera. En esta área, es importante demostrar un ahorro de energía de entre el 4% y el 28% en comparación con la línea de base de consumo calculada por ASHRAE 90.1- vigente en el momento. Se especifican ciertos requisitos, como la incorporación de sistemas de control de clima zonificado, luminarias de menor potencia en comparación con el lineamiento 90.1 vigente, la utilización de controles de iluminación, el aprovechamiento de la luz del día, el uso de sensores de ocupación en al menos el 85% de la potencia utilizada, y la instalación de medidores de consumo en cada tablero para la constante monitorización del uso de la energía.

LEED, Energía y Atmosfera.

En términos de calidad del ambiente interior, LEED exige que al menos el 75% de la superficie interior aproveche la luz natural. Este requisito estipula que durante las horas del día (9 am a 3 pm) con el cambio de horario de verano-invierno, se debe aportar entre 300 lx a 3000 lx. Además, el deslumbramiento debe ser controlado, ya sea de manera manual o automática, para evitar molestias a los ocupantes.

Una forma sencilla de seleccionar las luminarias correctas para proyectos LEED es elegir equipos que lleven el sello Energy Star, un símbolo respaldado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos. También es útil seguir las recomendaciones de eficiencia energética de la Illuminating Engineering Society of North America (IES), ya que muchos de los requisitos del certificado LEED están basados en las recomendaciones de IES.

        

Los beneficios de obtener la certificación LEED son variados. En el aspecto económico, aunque inicialmente la inversión puede ser alta debido al costo de incorporar una gran cantidad de sensores y otros equipos, a mediano y largo plazo los costos de operación del edificio tienden a ser mucho menores debido a la reducción en el consumo de energía. En el aspecto social, no solo se genera una buena impresión al ser una construcción que ahorra energía, sino que en ocasiones y predominantemente con empresas extranjeras, se pide ser ecológicamente responsables, lo cual es precisamente lo que la certificación LEED demuestra.

       

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