iluminet es posible gracias al apoyo de:

Crónica del ingeniero Rafael Sánchez Buenfil de Ilurgia.

Después del entusiasmo de esta primera edición, llegan los recuerdos de todo lo vivido. Esta vez, la crónica no viene de nuestro equipo sino del ingeniero Rafael Buenfil quien tomó la misión de contarnos cómo se vive LuzChas desde las gradas. Sin más, aquí su crónica:

Debo confesar que terminé en Luzchas gracias a la insistencia de la Arq. Aida, quien básicamente me aplicó una llave de abrazo profesional hasta convencerme. Y qué bueno, porque desde que llegamos al Centro Cultural Comunitario Zyanya la noche empezó con nota alta: nos recibieron con una bebida energética con alcohol llamada Kupa, una mezcla tan curiosa que no sabíamos si nos iba a encender el espíritu o a recargar los focos del lugar. Debíamos postear en instagram nuestras impresiones con la bebida, pero realmente no había internet en ese momento… pero lo disfrutamos mucho.

Con ese brebaje iniciamos la travesía y lo primero que enfrentamos fue la fila para tomarnos foto con los luchadores. Ahí, aparentando mucha valentía, rezábamos para que nadie nos pidiera demostrar una llave, porque seguro nos desarmábamos solos. Foto lograda, autoestima intacta.

Luego subimos a la azotea de la antigua fábrica, donde ya todo estaba en modo fiesta: DJ en acción, bebidas listas, gente cotorreando y calentando motores para el primer round. El ambiente tan prendido que por momentos olvidaba que veníamos a ver luminarias y no a disputarnos el título de “campeón de convivencia”.

Cuando comenzaron las Luzchas, aquello era un espectáculo digno de pago por evento. Técnicos, rudos, réferis y un público metidísimo que celebraba cada presentación como si alguien fuera a aplicar una plancha desde la tercera cuerda, pero con lámparas en la mano. Entre aplausos y risas, uno aprendía de iluminación sin darse cuenta. Educación con comedia: sí funciona.

Terminada la función, realizamos una visita a la intervención de Lutron Heritage Gallery, en donde con una creatividad única de ellos, representaron una línea del tiempo en cuanto a sistemas de control de iluminación. Mientras generaban efectos fantásticos con las antiguas maquinarias de la fábrica.

Saliendo, volvimos a bajar la empinada escalera, hacia la expo, convertida en mezcla de música, fiesta y luz. Ahí saludamos a varios conocidos, incluido Juan Carlos de Rocco, con quien siempre es un gusto encontrarse, la gente de Zeraus, Illux, y todos los fabricantes que mostraban lo mejor de sus productos, así como también nos encontramos con nuevas opciones prometedoras como Musco, especializados en iluminación deportiva. Y entre tanto ambiente, nos volvimos a aventar otra fila (porque ya estábamos en personaje) para tomarnos una foto con nuestras propias máscaras de luchadores, en el stand de Lux Led. Dignidad: cuestionable. Diversión: garantizada.

La noche cerró con bebidas finales y unas hamburguesas gloriosas, capaces de ganarse cualquier cinturón de campeón. Mis pies, sin embargo, estaban ya declarando derrota total, así que tuvimos que escapar antes de que iniciaran los bailongos… porque una cosa es aguantar rounds de luz y otra sobrevivir a la pista de baile.

Y si todo salió perfecto fue gracias a la excelente organización del comité organizador de Luzchas, quienes se lucieron con un evento creativo, temático y tremendamente divertido.

En pocas palabras: superaron mis expectativas por nocaut técnico. Luminarias, fiesta, encuentros con amigos, nuevos contactos y un lugar espectacular iluminado con maestría. Luzchas brilló en todos los sentidos… y todavía me río cuando recuerdo la foto con la máscara.

Apuntados para la siguiente Luzchas! Esta vez máscara contra cabellera!

Ayudanos con tu respuesta

¿Cuál es tu profesión?

Ver los resultados

Cargando ...

Giro de tu negocio

Ver los resultados

Cargando ...

Y tu, ¿Qué opinas?

Descubre más desde Iluminet, revista de iluminación

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo