La luz natural como metáfora y fenómeno en la arquitectura islámica

Más allá de buscar una armonía estética y espacial, la luz manifiesta un profundo significado místico.

En recintos de culto, la luz no solamente es una herramienta para armonizar visualmente los espacios, también es un elemento que busca un sentido espiritual y de introspección a quienes entran en ellos. Con anterioridad en Iluminet hablamos de la manera en cómo era interpretada la luz natural en la arquitectura gótica europea y si bien, tienen elementos en común, en el caso del diseño islámico tiene su forma personal de acercarse a la luz.

       

En principio, el concepto de arquitectura islámica puede ser muy general si tomamos en cuenta que cada país tiene formas y estilos que se distinguen entre sí. Aspectos como su respectivo terreno, clima o folclore local influyen en sus diferencias, sin embargo se pueden catalogar como «islámicas» debido a que dicha religión representa el poder político, social y espiritual de manera homogénea.

Es relativamente reciente la creación de naciones en el mundo islámico. Esto puede confundir en la comprensión de su doctrina y su arquitectura. En teoría, la nacionalidad es algo ajeno. Dar-al-islam (tierra del Islam) y Dar-al-harb (tierra de los no musulmanes) fueron las únicas ideas utilizadas por mucho tiempo.

El origen de la luz como metáfora en el pensamiento islámico
Gran parte de estudios resaltan el estilo iraní por ser uno de los mas representativos en cuanto a su vínculo con la luz natural y en gran parte es debido a sus antecedentes religiosos como el zoroastrismo, maniqueismo o mitraísmo que existían en Irán en el pasado, ya que usaban el simbolismo de la luz para darle forma a sus propias enseñanzas. De este modo, tras la consolidación del islam en esos territorios, la luz como símbolo místico ya era una base importante para la manifestación «física» de lo divino.

En diversos pasajes de el Corán se muestra con frecuencia la dimensión sagrada del fenómeno de la luz. Se puede ver claramente reflejado en el título que lleva uno de los surah o capítulos denominado An-Nur que significa  literalmente «La Luz» (uno de los 99 nombres de Allah), mismo que contiene uno de los textos más estudiados entre filósofos y eruditos conocido como «El verso de la luz.»

«Dios es la Luz de los Cielos y de la Tierra. Su Luz es como un nicho en donde hay una lámpara; la lámpara está en un cristal, y el cristal, brilla como una estrella radiante parecida a una perla […]»

Sihaboddin Sohravardi, un importante maestro sufí, tiene una teoría llamada iluminación de Ishraq, que atribuye el origen de todas las criaturas y del mundo entero a la luz, y esta cambia debido a a su densidad.
Efecto de la luz natural en la mezquita Nazir al Molk en Irán

De la alegoría al cincel y el ladrillo
El arte islámico en sí mismo es una representación manifiesta del mundo espiritual, en otras palabras, las formas físicas en el arte representan elementos intangibles. De esta manera, al momento en que la luz atraviesa arcos y paredes o se refracta en las ventanas, genera un ambiente de profundo simbolismo y meditación.

Desde el aspecto técnico, los elementos arquitectónicos tradicionales que interactúan o capturan la luz natural se pueden clasificar en tres categorías:

        
  • Controladores de luz como los sabat, horno o roshandan (similares a los tragaluces útiles también para ventilación), pórticos, parasoles, toldos o  cortinas para regular la entrada de luz.
  • Captadores de luz como los Fakhr-o-madin  o goljam que son básicamente rejillas, puertas o ventanas de celosía para filtrar la luz solar a través de pequeñas aberturas con complejos diseños geométricos que generan un efecto de luz similar a un caleidoscopio.
  • Reflectores de luz que incluyen casetones, jamkhaneh (o pequeños domos) y muqarnas como elementos que brindan uniformidad, distribución y/o texturas al espacio.

Otro elemento importante es la geometría, pues consideran a los patrones simétricos como un puente a lo espiritual y como un instrumento de purificación de la mente y el alma. En este sentido, las estructuras en forma de estrella se asocian con el Shamseh (el sol) y el vínculo simbólico de su luz. Los círculos concéntricos debajo de los nodos estelares recuerdan las estrellas y el radio que se ubica cerca de las figuras que representan al sol es similar al resplandor que produce.

Respecto al intricado efecto luminoso de las muqarna que adornan las esquinas de algunas edificaciones, se les puede describir como unas estructuras tridimensionales diseñadas como una metáfora del proceso de creación a medida que se despliegan de manera gradual y a medida que la la luz del sol avanza, las formas se van generando desde lo básico a lo más complejo.

Detalle de muqarna en la casa Tabatabaei en Irán. Foto: Robert Harding

La orientación de la mezquita también es importante en su vínculo con la luz desde el punto de vista estético, reflexivo y funcional. Mostrar el atardecer y el amanecer para recordar el tiempo de oración era responsabilidad de la luz del día; usar diferentes aberturas alrededor de las cúpulas, usar tejas reflectantes en el interior y el exterior para aumentar la penetración de la luz o crear efectos de sombras al superponer la luz sobre el espacio y el color generan una atmósfera de relajación y reflexión.

Otro elemento que interactua estrechamente con la luz es el uso de los colores. Tal como el azul, turquesa y dorado que tienen un brillo y un efecto especiales más que otros, incluso algunos se mencionan en el Corán. Por ejemplo, el amarillo es el signo de felicidad, el azul está relacionado con la paz perfecta y la verdad, el turquesa es la grandeza o eminencia; el blanco era el color favorito de Mahoma o el negro es el color de Kabba, la casa de Dios. Esto implica que la manifestación del color en las formas materiales y la luz se considera como su reflejo en el mundo terrenal.

Muqarna en la mezquita Sheikh lotgollah en Irán

Dentro de la idiosincrasia musulmana el concepto de unidad es muy relevante, pues «ante Allah todos los hombre son iguales», de esta manera se busca que en su arquitectura mantenga la misma premisa al considerar que ningún elemento destaque sobre otro o que llame más la atención sobre los demás, por lo que tampoco existe un sentido de dirección más allá del vínculo entre el mihrab y la alquibla (que es la hornacina que indica la orientación de la Kaaba en la Meca) a diferencia de la arquitectura cristiana que busca resaltar principalmente los altares.

Que más allá de las diferencias semánticas entre doctrinas se puede decir que todos los espacios de culto convergen en la necesidad de conectar con el interior y la luz, en todas sus presentaciones es el fenómeno que conecta con esa parte espiritual e intangible.

FUENTES
Semantic analysis of color, light and transparency in Islamic architecture of Iran.
A study on the concepts and themes of color and light in the exquisite islamic architecture. 
Psychological and Spiritual Effects of Light and Color from Iranian Traditional Houses on Dwellers
The mediterranean Region: «Islamic» light in the architecture of the sublime 
Studying Light-catching elements of Qajar Mosques in Shiraz 
Window in Iran Islamic Architecture with Emphasis on Role of Light 

3 comentarios en «La luz natural como metáfora y fenómeno en la arquitectura islámica»

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