Luz UV, creando la próxima generación de super-bacterias

El uso de la luz ultravioleta se populariza como una solución innovadora para la desinfección. Sin embargo, ¿estamos ante una ‘cura’ que podría generar problemas mayores, como en el pasado?

El espectro de la luz ultravioleta varía desde los 100 hasta los 380 nanómetros, punto en el cual empieza a ser perceptible la luz azul visible. Este espectro se clasifica en UV-A (315-380nm), UV-B (280-314nm) y UV-C (100-279nm). Aunque los equipos comerciales modernos de desinfección suelen emplear LED-UV de luz negra que operan alrededor de los 380nm su efectividad es limitada y se comparan a un placebo frente al espectro UV-C.

Rangos espectrales de Luz UV, visible e infrarroja

Las luminarias que emplean la tecnología fluorescente a base de mercurio de baja presión, sin cubierta de fósforo muestran la mayor eficacia en desinfección dentro del rango ultravioleta C y son de menor costo. Estas luminarias tienen su pico espectral en los 253.7nm, cercano al ideal de 265nm, comprobándose su poderoso efecto germicida.

Estructura del ARN/ADN y el Espectro de Absorción de UVC en los 4 nucleótidos. Toño Arellano

Sin embargo, la efectividad en la eliminación de microorganismos depende de ciertos factores cruciales. Primero, la dosis de radiación por unidad de tiempo que recibe el microorganismo, es decir, cuánta luz UV se expone en un tiempo suficiente para prevenir la regeneración celular provocando la muerte o inactivación. La dosis varía según la potencia de la fuente de luz, la distancia o área afectada por la luz, y el tiempo de exposición.

Otro factor relevante es el tipo de microorganismo que se busca inactivar. La bacteria E-coli, comúnmente utilizada como referencia en la desinfección de productos y tecnologías, junto con ciertos hongos, virus y parásitos ha demostrado tener una baja resistencia a la luz UV corroborando la efectividad de la desinfección por tecnología ultravioleta.

No obstante y a pesar de sus ventajas, la desinfección con luz ultravioleta presenta inconvenientes como lo es la fotodegradación de plásticos y otros materiales sensibles a altas dosis de radiación, además sólo es efectiva en superficies expuestas ya que al igual que cualquier luz no penetra objetos opacos.

El problema más serio de esta tecnología es la potencial creación de superpatógenos resistentes a la luz ultravioleta debido a la insuficiente potencia desinfectante o a una aplicación incorrecta de la tecnología UV. Un ejemplo se halla en el «informe técnico científico cb040/02 proyecto cb-107» donde se crearon cinco cepas de Escherichia coli PQ30 resistentes a la luz ultravioleta después de 80 ciclos de radiación UV.

La resistencia de diversos patógenos aumenta progresivamente, por lo que pronto podríamos empezar a ver superpatógenos resistentes a esta radiación desinfectante de manera similar al uso excesivo de medicamentos como la penicilina. Por ello es fundamental aplicar esta tecnología con precaución y responsabilidad.

resistencia bacteriana
Incremento de la resistencia bacteriana. Harvard Medical School

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