Luz y arquitectura. Luz como lenguaje

Por Ameyalli Rodríguez Flores

Esta colaboración es parte de una colección de ensayos de los alumnos de la Especialidad de Diseño de Iluminación Arquitectónica de la UNAM DIA para la materia Luz y arquitectura impartida por el ing. Víctor Palacio:

A lo largo de la formación en Arquitectura, la luz se suele tomar en cuenta como un elemento adicional, o secundario; como si primero se diseñara y después se resolviera la iluminación, tanto natural como artificial. Pero eso siempre nos dará un resultado diferente, aquí el orden de los factores sí altera el producto.

La luz en la arquitectura va cohesionada, la luz es parte de la arquitectura, tan importante como la estructura. Para vivir la arquitectura, es necesario saber que la luz siempre nos dará una personalidad diferente del espacio. La experiencia que vivamos en un mismo sitio va a cambiar solo por el impacto de la luz en este.

Es como si la luz fuese un material intangible, con la capacidad de moverse y con ello modificar todo el entorno; crear experiencias en el habitar y ser capaz de generar sensaciones y emociones. Ya que la percibimos por uno de nuestros sentidos, y de eso se trata todo: percepción.

“El primer material creado, el más eterno y universal de los materiales, se erige así en el material central con el que construir, CREAR el espacio. No en vano el sol sale todos los días. Alberto Campo Baeza

Y es que a lo largo del semestre hemos logrado percibir algunas de las sensaciones tan diferentes que se pueden logran con el manejo de la luz, experimentando la magnificencia que posee a través de la atención a los detalles y la capacidad de asombro de un niño curioso. Es importante no dar por hecho la luz.

El color, una exhibición donde la luz es capaz de lograr lo que ninguna otra exposición; las palabras de Liliana González retumbaron en mi mente para hacerme reflexionar e impactarme: “es una exposición con volumen, que abarca todo el espacio”. Y claramente eso se podía percibir, del techo al piso, ahí estaba, en ese gran vestíbulo, nosotros podíamos tener la experiencia de sentirla. Colores, que podían ser enmarcados con los mismos vanos del recinto, lograban ser un cuadro más de la exposición, de apreciación al arte. Y si el arte tiene el objetivo de transmitir emociones, aquí se estaba logrando.

Con estas experiencias he logrado sensibilizarme y reflexionar acerca de lo que debemos hacer para comprender lo que la luz es capaz de transmitir. Es un lenguaje que comunica, siempre comunica.

La luz como divinidad, qué mensaje más poderoso que la divinidad misma, conectar con el ser supremo, el dios o diosa que sustenta nuestra fe, es para mí uno de los mensajes más potentes que podemos percibir y sentir. Basta mirar cuantas culturas antiguas tenían alguna figura dedicada a la luz o el sol. Si con una simple y hermosa luz de vela ya conectamos con nuestra espiritualidad, un gran diseño de arquitectura nos puede envolver en este gran poder.

En la casa White U de Toyo Ito, pude descifrar, con cierta inmersión, otro mensaje. Esta casa utiliza la luz como mensaje de luto, un vínculo a ese más allá donde está algún ser perdido y amado. Un espacio de pureza donde cada vano, como medio de comunicación, en un gran elemento para la construcción de este mensaje. Pero, ¿Qué pasa cuando cumple el fin deseado? ¿Esta casa pudo haber evolucionado con la familia en duelo? Varias opciones de solución las desarrollamos y analizamos en clase.

En ese análisis conocí uno de los conceptos más maravillosos de la luz:

⽊漏れ⽇ komorebi
(sustantivo) Japonés
Luz del sol que se filtra a través de las hojas de los árboles.

En una tarde de septiembre noté cómo la luz del sol dibujaba vegetación en el interior de mi habitación, la sonrisa sorpresiva de ese bello efecto y la paz que transmitió me permitió imaginar que esta casa tenia una atmósfera pesada de luto en un espacio de ligereza y libertad.

Estos ejemplos son comprobaciones de que la luz no sólo es energía, calor o cantidades de lux, la luz también es y comunica emociones, vida, pensamientos, sensaciones, experiencias, destellos, sorpresas.

Diego Rivera logró con la luz una obra de arte arquitectónica, donde el vivir parte de la cosmogonía prehispánica: el inframundo, la tierra y el cielo. Todo en un edificio integrado al  contexto natural, donde mientras se aprecia parte de su colección se transita en el espacio con la luz.

Finalmente, la luz como mensaje de identidad y poder. Nuestra última experiencia fue en el
Monumento a la Revolución, gran hito de la Ciudad de México que potencializa su protagonismo tanto con la luz natural como artificial. Con el gran juego de luz y sombra, la estructura y elementos ornamentales se definen. Y de una forma independiente, pero relacionada, la exposición temporal “Bajo la mira”, creada con rifles (como elemento representativo de la Revolución) sin gatillo, de cristal e iluminados al interior, promueve la reflexión de una revolución al pensamiento.

Estas experiencias vividas con todos los sentidos alerta son sólo una pequeñísima muestra de algunos de los mensajes que la luz, como lenguaje en la arquitectura y el arte, puede transmitir. Y esta situación siembra en mí la semilla de la reflexión acerca de tantos mensajes que podemos transmitir y percibir. ¿Qué quiero comunicar? ¿Qué me quieren decir?

¿Qué me cuenta la luz? En cualquier momento, bajo un árbol, disfrutando un komorebi, la luz cenital en un cenote, una fogata. ¿Y en la arquitectura? ¿Qué dice el arquitecto a través de ella?

Me parece que hay una gran responsabilidad en nosotros al tener la capacidad de conducir la luz; de manejarla. Es importante hacerlo con ética y respeto a su gran poder, pues impacta en todas las personas que habitan los espacios. En fin a lo largo de este semestre las capacidades de la luz traspasaron el aprendizaje teórico porque pudimos vivirla.

Yo me he encantado con la magia de la luz.

Ameyalli Rodríguez Flores 
Arquitecta y especialista en Diseño de Iluminación Arquitectónica egresada de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Con un espíritu creativo y sensible, apasionada por el diseño sustentable y la iluminación, busca sensibilizar la experiencia humana del espacio. En 2022 colaboró en el diseño y montaje del workshop “tránsitos lumínicos” en la 35 edición de la Muestra Estudiantil “Del aquí al allá” de la Facultad de Arquitectura. Actualmente forma parte de uno de los estudios más reconocidos de iluminación en México, como senior lighting designer en diversos proyectos a nivel Nacional. 

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