Durante Mextropoli 2022 se llevó a cabo un recorrido por el Museo del Banco de México

La visita fue conducida por los responsables del proyecto y contó con la asistencia de 40 jóvenes arquitectos

El 23 de septiembre, un día antes del primer aniversario de su apertura, se realizó el recorrido Arquitectura del Museo Banco de México, como parte de las actividades de Mextropoli 2022, lo que significó la segunda visita de Iluminet al histórico edificio (Banco de México. Cómo responder con tecnología y preservar su riqueza). De ambas nos llevamos grandes conocimientos, aunque en esta ocasión se habló en más detalle de aspectos arquitectónicos y de la experiencia que fue levantar un proyecto de tal dimensión, así como del sinnúmero de retos que representó cada una de las salas.

Con la información de nuestros guías –Anareli Acosta, directora del Museo Banco de México, y Ricardo Warman y Jorge Zinzer, responsables del proyecto de restauración-, se pudo apreciar el resultado del trabajo interdisciplinario que implicó la obra, del rescate de materiales prácticamente en desuso, de la rehabilitación de gran parte del mobiliario, de la incorporación de nueva tecnología para hacer al edificio funcional acorde a nuestro tiempo y de todos los cuidados que hubo para que no se viera afectado el espíritu del edificio Art déco diseñado hace más de 100 años.

Por invitación de Iluminet y Mextropoli se inscribieron al recorrido unos 40 jóvenes estudiantes de arquitectura, quienes realizaron diferentes cuestionamientos que hicieron más interesante la plática.

El recorrido inició en el vestíbulo, o Sala Bancaria, que cuenta con ocho impresionantes columnas revestidas de mármol negro. En el fondo, y detrás de la escalera, hay un vitral animado digitalmente que cada media hora da la bienvenida a los visitantes, y que es una de las atracciones del edificio.

        

En la Sala del Dinero, el trabajo museográfico cuidó cada detalle, y en él intervinieron historiadores y diversos especialistas, tanto en materiales, como en electricidad, aire acondicionado, comunicación, electrónica y, por supuesto, de iluminación, entre otros. Jorge Zinser explicó que algunas lámparas fueron rehabilitadas con materiales fabricados exprofeso, por ejemplo, con vidrios curvos que no hay en el mercado y tuvieron que mandase a hacer.

A través de vitrinas y exhibidores se muestra la historia del dinero, que tiene más de 5,000 años, además de su transformación desde piedras y semillas que sirvieron de intercambio comercial, pasando por monedas y billetes, hasta el uso de datos electrónicos de nuestro tiempo. Es una amplia muestra numismática y una línea del tiempo del dinero en México.

El recorrido siguió y entre otras cosas, Ricardo y Jorge hablaron de lo que implicó trabajar en todo momento bajo el ojo escrutador del INAH, de no afectar la arquitectura y que nadie vea un solo cable de todas las obras que se hicieron.

En la planta alta se encuentra el espacio de exhibición temporal, la tienda del Museo y, como un punto especial hay que mencionar el pasillo y el vestíbulo para ingresar a los baños, con mobiliario moderno y una enorme ventana desde donde se aprecia uno de los costados del Palacio de Bellas Artes.

Lo que siguió fue la bóveda principal, en el sótano del edificio, que es parte fundamental de la experiencia en el Museo, pues a casi 100 años de su fabricación simboliza la solidez y fortaleza de la institución. A decir de la propia Anareli, tiene la misión especial de transmitir el activo más preciado con el que opera día con día el Banco de México: la confianza de la población mexicana.

Dentro de la bóveda se presenta el video “Viaje al centro de la confianza”, un relato sobre cómo ha ido evolucionando el valor del dinero y los intercambios económicos, así como su circulación a través del tiempo y alrededor del mundo. La frase que resume el mensaje puede ser:“No importa el material (metal o papel), lo que importa es la confianza”. Vale destacar el sonido, que resulta impecable a pesar de que el interior de la bóveda está revestido de gruesos metales, y que lograrlo fue un enorme reto, de acuerdo a lo que dijo Jorge Zinser.

       

[box]“Es un proyecto como no hay otro en el mundo”: Anareli Acosta, directora del Museo del Banco de México[/box]

Al final, Anareli entregó a cada uno de los asistentes un espécimen (billete sin valor comercial) que creó el Banco de México para conmemorar la apertura del Museo.

La experiencia del recorrido, que llevó más de 2 horas con la explicación de nuestros guías, dejó claro que las próximas visitas a un museo o un edificio histórico serán poniendo atención a muchísimos detalles que antes eran invisibles, y que son los que dan enorme valor al Museo del Banco de México.

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