Se acabó el mito de que los productos chinos son malos y baratos: Carlos González Galán

El diseñador de iluminación tiene casi diez años trabajando en China, lo que le permite conocer a fondo su tecnología.

Arquitecto de formación y egresado en 2004 del posgrado en iluminación que imparte la UNAM, Carlos González Galán ha trabajado con especialistas mexicanos de la talla de Luis Lozoya y Gustavo Avilés, quién lo motivó a estudiar la Maestría en iluminación arquitectónica la Universidad de Wismar en Alemania.

Las oportunidades de trabajo lo llevaron a Múnich y después a Duesseldorf como practicante. A ello siguió trasladarse a Dubai para participar en proyectos de gran escala y posteriormente a China. 

       

De 2010 a la fecha ha visto como el mercado local de la industria de la iluminación ha evolucionado dando un giro total, ya que ha pasado de copiar productos a desarrollar los propios con una alta calidad que les permite competir con marcas de nombre internacional a precios muy atractivos.

“Hoy en día existe tecnología muy buena hecha aquí en China a costos muy competitivos en el mundo. Ahora hay marcas chinas con presencia muy fuerte en Europa”, platica a Iluminet Carlos González Galán.

Sobre su llegada a ese país recuerda que tras su visita a la feria de iluminación de Frankfurt regresó a México, donde recibió un ofrecimiento de trabajo por parte de LDP International (LDPI), el cual se concretó meses más tarde después de una serie de entrevistas por Skype, emails, llamadas telefónicas a Beijíng.

“Antes de viajar a China me mandaron por correo electrónico un proyecto que debía ser resuelto de inmediato. Tal cuál, era para ayer. Hice al menos cuatro presentaciones para el director del estudio en un tiempo récord y a la siguiente semana hice el viaje”. 

Refiere que el día que llegó a Beijing, del aeropuerto fue llevado directamente a las oficinas del estudio LDPI para concluir proyectos pendientes que tenían que ser resueltos de inmediato. A ello siguió más trabajo y la experiencia de conocer y familiarizarse con la cultura china. 

“Uno de los mayores retos era comenzar a hacer proyectos y sobretodo comunicarse con el equipo de diseñadores en la oficina, pues había reuniones, se discutían las estrategias, se hablaba de ideas. No era nada sencillo lograr embonar las piezas del rompecabezas”, menciona Carlos. 

También destaca el hecho de tener que cambiar su manera de pensar por completo, sobretodo porque no entendía absolutamente nada del idioma, ni tampoco de cómo se hacían los proyectos en China.

        

“Cuando tuve más proyectos busqué las mejores marcas y los clientes no entendían lo que era hacer una inversión en la calidad de los productos. Sucedía entonces que buscaba el precio más barato, incluso al contratar servicios. Los arquitectos dudaban de todo, no había confianza, no entendían que se buscaba productos y servicios especializados”.

Para facilitar la comprensión del mercado chino, los directivos de LDP International enviaron a Carlos González Galán a la feria de iluminación nacional en Guangzhou para familiarizarse con las marcas y productos locales. 

“El mercado estaba creciendo pero había muchos productos que eran copias de ciertas marcas, de hecho había copias de copias. Eran baratos pero de mala calidad. Lo que vino a eso fue que hubo empresas que contrataron a especialistas retirados de Europa o afectados por la crisis para desarrollar y mejorar la calidad de sus productos, y lo lograron. Los fabricantes locales vieron un nicho de oportunidades, apostaron por él y hoy por hoy se ven los resultados. 

“Tomaron modelos de algunos productos americanos, sobretodo europeos y mejoraron mucho al paso de los años. Empresas de renombre internacional enfrentaron a la competencia y les resultaba cada vez más difícil vender productos y establecerse en China así que tuvieron que abrir sus propias fábricas para poder permanecer en el mercado”.

Recalca el diseñador de iluminación que hay productos en China muy baratos para venta local y para exportación, pero también hay otros de alta calidad a precios muy competitivos. 

González Galán explica que en uno de los primeros centros comerciales que iluminó empleó e integró luminarios LED RGB en las fachadas, lo cual no dejó conformes a clientes, pues tenían dudas sobre el el efecto de iluminación y cambio de color que incluso había propuesto para el interior del centro comercial. 

“El director general del grupo inmobiliario, responsable del proyecto, me comento de una manera muy clara que las pruebas de iluminación se realizarían como yo lo propuse, pero solo había una condición y esta era que si las cosas salían mal yo sería el responsable de pagar lo que pedía para llevar a cabo las pruebas de iluminación del proyecto. 

“Fue un momento de gran tensión, un reto sin duda, no había nada que pensar así que acepté de inmediato. Hicimos la presentación, la maqueta se realizó conforme a lo que diseñamos. Luego evaluamos diferentes alternativas y todo funcionó bastante bien, fue un trabajo de bastante coordinación con arquitectos, ingenieros estructuristas y diseñadores de fachadas, en donde no siempre se llegaban a acuerdos razonables por cuestiones de costo, diseño, tiempo, etcétera”, aclara Carlos González. 

Uno de los aspectos más relevantes para el proyecto en ese tiempo, 2010, es que no había un solo proyector montado en poste dirigido a la fachada y lo mejor de todo es que ésta cambiaba de color, que era lo que el cliente esperaba. Gracias a todo ese trabajo en conjunto, el proyecto ganó varios premios.

Cuatro años después, Carlos González Galán se muda a Shanghai para trabajar en el estudio de iluminación LEOX Design, donde participó en el diseño de varios proyectos muy grandes, desde torres gemelas de 250 metros de altura hasta centros comerciales y grandes hoteles. La exigencia fue tener mayor trato con los clientes y, por tanto, tuvo que mejorar aun más el dominio del idioma, pero sobretodo entender la manera de hacer negocios y presentar proyectos en China.

Ahora, aun en China, trabaja para Studio Illumine, donde la mayoría de los proyectos que atiende son de clientes extranjeros. Con una especialidad diferente pasó de diseñar iluminación para enormes rascacielos, hoteles y centros comerciales a oficinas corporativas de alto nivel, clínicas, hospitales, restaurantes, boutiques, entre otros.

“Nunca acabarás de entender la cultura china, todos los días descubres cosas que te dejan enseñanzas, los retos nunca terminan, al contrario.”, puntualiza el mexicano.

Agrega que está inmerso en el diseño de iluminación desde 1998 y que salió de México en 2006. La necesidad de encontrar nuevos retos, así como superar crisis económicas mundiales lo ha llevado a moverse por distintos países, pero que no descarta regresar a México a trabajar como arquitecto. 

“Tengo influencias asiáticas, en las que se contempla que si ya tienes experiencia y sabes hacer algo, por qué no haces algo más. Entonces, si sabes dirigir un estudio de iluminación puedes encabezar una empresa de arquitectura, es decir, la experiencia y el conocimiento te dará las bases para lo que puedes empezar”, concluye Carlos González Galán.

4 comentarios en «Se acabó el mito de que los productos chinos son malos y baratos: Carlos González Galán»

  1. Hola Juan Carlos,
    Muchas gracias por tu comentario, me gustaría comenzar enfatizando que mas que fortalezas fueron circunstancias de vida, ya que al estar viviendo en diferentes países y enfrentando recesiones económicas tuve la necesidad de buscar trabajo en varios países y termine en China. Pero mejor podríamos hablar de algunas fortalezas que me han hecho quedarme en China ya por 9 años.
    Como lo dice la nota, la cultura ha sido un factor primordial, entenderla, pensarla, digerirla y asimilarla ha llevado su tiempo. Es muy cierto que me ha ayudado mucho a simplemente vivir sin complicaciones, como se dice por ahí, salir de la zona de comfort. A veces no entiendes nada pero para mi no ha sido una razón para irme sino al contrario muchas cosas se convierten en retos, te obsesionas por llegar a una meta y listo.
    En mi experiencia en China pues solo he tenido dos opciones, tomarlo o dejarlo, con todo lo que implica, (trabajo, amigos, familia, comida, reuniones, etc) y pues he tomado todo lo que ha venido a mi. Si tu quieres en verdad hacer algo en otro país debes dejar por una lado muchas cosas de lado personal y cultural aquí en Mexico.
    Creo que la mayor fortaleza de todas siempre ha sido querer ver realizados los proyectos e ideas que tengo en la cabeza y hasta este dīa así se han dado ls cosas.
    Te comparto mi email: carlos@studio-illumine.com por si quieres que te diga un poco mas.
    Saludos,
    Carlos

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