| Despacho: | Limarí Lighting Design SpA |
| Integrantes: | Pascal Chautard, Carolina Roese, Felipe Grandón, Bárbara Marambio, Karina Hyland |
| Cliente: | Municipalidad de Santiago, Gobierno Regional |
| Arquitecto: | Tejido Arquitectura |
| Año: | 2024 |
| Fotografía: | Aryeh Kornfeld / Felipe Fontecilla |
| Créditos adicionales: | Museografía: Trinidad Moreno, Rodrigo Latrach. Dioramas: Luis Rodolfo Gutiérrez Schwerter (Zerreitug) |
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El Museo de Santiago declarado Monumento Histórico, fue construido en 1779 y constituye uno de los testimonios más relevantes de la arquitectura colonial en Chile. La intervención lumínica tuvo como principal objetivo integrar sistemas de iluminación contemporáneos que respetaran el valor patrimonial del edificio, al tiempo que ofrecieran una experiencia museográfica envolvente y memorable para los visitantes.
El gesto más significativo del proyecto fue la integración de la iluminación en las estructuras diseñadas por museografía para sostener las gráficas y elementos expositivos. Esta estrategia permitió desarrollar una iluminación indirecta, que no solo realza la arquitectura original de la casa, sino que también cumple una función técnica y de servicio, evitando intervenciones invasivas sobre los muros y cielos históricos.


En la base de estas estructuras, se incorporó una iluminación museográfica de precisión, mediante proyectores técnicos montados en riel, cuidadosamente calibrados para destacar obras, textos y objetos sin generar deslumbramientos ni sombras indeseadas. De esta forma, la luz acompaña la narrativa del museo, guiando al visitante a través de un recorrido equilibrado entre patrimonio y contemporaneidad.
Uno de los desafíos más estimulantes fue el diseño lumínico de los diez dioramas históricos, piezas emblemáticas del museo que recrean escenas clave del pasado de la ciudad. Para cada uno de ellos se desarrolló una iluminación dinámica y escénica, tratándolos como pequeños escenarios teatrales. Este enfoque permitió dirigir la atención del público hacia los momentos y detalles más relevantes, reforzando la dimensión pedagógica y participativa de la exhibición.

El proyecto se desarrolló a lo largo de ocho años de diseño y construcción, en un proceso profundamente colaborativo y multidisciplinario, que involucró arquitectos, museógrafos, diseñadores de iluminación, conservadores y especialistas en patrimonio. Esta articulación permitió lograr una solución integral, capaz de equilibrar los requerimientos técnicos de un museo contemporáneo con el respeto absoluto por la materialidad y el espíritu del edificio histórico.
Todos los sistemas de iluminación del museo fueron integrados en un sistema centralizado de control, que permite programar escenas, ajustar niveles de luz y adaptar la atmósfera a las distintas actividades o eventos. Gracias a esta tecnología, el museo puede variar su carácter lumínico a lo largo del día o en función del contenido expositivo, sin alterar su armonía espacial.
En conjunto, el proyecto de iluminación del Museo de Santiago propone una mirada contemporánea sobre el patrimonio, donde la luz no solo cumple una función técnica, sino que se convierte en una herramienta de interpretación y emoción. A través de ella, la historia del edificio y la de la ciudad se iluminan literal y simbólicamente, invitando a los visitantes a descubrir la memoria del pasado en un diálogo vivo con el presente.









