Nuumbra, una historia detrás de cada pieza lumínica

Visitamos el taller Nuumbra, un estudio mexicano de diseño de luminarias y charlamos con Andros Díaz, su director.

Desde hace tiempo queríamos visitar Nuumbra y platicar con su fundador, Andros Díaz. Nuumbra es un estudio mexicano dedicado al diseño y fabricación de luminarias. Al llegar, nos encontramos con un taller relativamente pequeño, donde conviven maquinarias industriales con luminaria terminadas exhibidas en el mismo espacio. Es un lugar especial para dejar salir la creatividad y experimentar con luz y materiales.

Al fondo del taller, se encuentra un área de oficinas y el showroom, donde platicamos con Andros. Él colabora de cerca con varios de los principales diseñadores de iluminación mexicanos, y sus creaciones están cada vez más presentes en los mejores espacios de interiorismo y arte, tanto dentro como fuera de México.

       

Luis Juan: Cuéntanos la historia, ¿Cómo surgió Nuumbra?

Andros: Siempre tuve la inquietud de construir cosas. Soy arquitecto y los azares de la vida me llevaron hasta aquí. Hace tiempo trabajé en talleres de vidrio, conocía un poco de maquinaria y algunos procesos industriales básicos. Además, tenía experiencia en obra y también estuve haciendo diseño de iluminación. Entonces, en algún momento todo se sumó para que termináramos fabricando luminarias.

Cuando haces diseño de iluminación, es común que quieras proponer una luminaria que no existe o que tiene características peculiares y es difícil de especificar. Así que empezamos a tratar de resolver este tipo de temas. Empecé fabricando poco a poco, de manera muy orgánica. Comenzamos diseñando una sola pieza que vendimos, luego tres piezas, siete piezas, diez piezas, y así fuimos conociendo a más gente. Hasta que tuvimos un proyecto en el que nos compraron alrededor de 350 luminarias y entonces nos lo empezamos a tomar más en serio. La verdad es que lo que hacíamos en ese momento no se compara con lo que hacemos ahora; era una fabricación mucho más rústica.

Luis Juan:¿Cómo es tu proceso para crear una luminaria?

Andros: Hay diferentes caminos. A veces llega alguien con un proyecto y te dice: «Quiero una luminaria con ciertas características y que funcione de esta manera»; otras veces tenemos que resolver algún tema de obra. Así que muchas luminarias se diseñan a través de un proyecto. Empezamos a bajar ideas, algunos bocetos y hasta maquetas. Siempre hay mucha inquietud en el estudio por estar explorando, siempre hay algún experimento en marcha y muchos de estos diseños se quedan inacabados, son meras formas de probar nuevos materiales. Por ejemplo, ahora estamos experimentando más con materiales pétreos, concreto y papel, entre otros. Esto responde más a un proceso creativo y más tarde decidimos si las ocupamos o no. Algunas piezas, después de haber sido desarrolladas para un proyecto, son integradas como un producto de línea, otras simplemente decidimos dejarlas ir y habitar ese único proyecto.

Luis Juan: ¿Cómo está integrado tu catálogo?

Andros: Digamos que tenemos dos líneas básicas de iluminación: decorativa y arquitectónica. Al principio casi siempre nos enfocamos más en el tema arquitectónico porque trabajamos mucho para iluminadores o arquitectos. Nos pedían, por ejemplo, un proyector especial con cierta óptica y potencia o nos pedían resolver un detalle. Por ejemplo, el cliente ya había dejado unos barrenos en la losa de cierto tamaño y no había luminaria que cupiera, ahí entrábamos a resolver nosotros. Yo traía una escuela muy arquitectónica donde todo era muy técnico: un CRI muy alto, cierta óptica, cierta calidez. Me ha costado alejarme de ello para irme hacia una parte decorativa, pero siempre buscamos poner lo mejor en cada pieza. Si vamos a usar un retrofit, que sea un muy buen retrofit. Si vamos a usar un COB, que sea un muy buen COB, que estén muy bien hechos y con el mejor desempeño posible; cuidamos todos esos detalles.

Luis Juan: ¿Y cómo te acercaste a lo decorativo?

        

Andros: Empezamos con el tema decorativo porque traíamos una inquietud más creativa, de hacer piezas más escultóricas y diferentes. De pronto entramos en la idea de que el cómo se emite la luz ya no es tan importante; solo quieres un objeto que se ilumine, que tal vez le salga luz por unos pequeños orificios, pero que ya no es una luminaria enfocada completamente a una funcionalidad técnica. De repente es un objeto que se ilumina solo y es interesante. Tal vez no cumple con las mejores condiciones técnicas y se vuelve simplemente un objeto luminoso. Me ha costado un poco de trabajo porque traía esta escuela muy rígida, pero bueno, por ahí vamos.

Luis Juan: Tienen muchas piezas de metal…

Andros: Sí, el metal es nuestro fuerte, pero cada vez estamos intentando abrirnos a más materiales, usar más vidrio y algo de piedra. Estamos explorando y no queremos caer en lo que está sucediendo en el mercado de iluminación; queremos buscar un camino un poquito diferente con nuestro lenguaje.

Luis Juan: ¿De dónde tomas tus ideas?

Andros: Pues, de todos lados. Muchas cosas de las que veo; la verdad es que son muchas marcas que a mí me gustan y diseñadores independientes que también me gustan. Estoy explorando un poquito más el tema escultórico y quiero darle ese giro a las piezas. No queremos competir con marcas que importan todo de China. No es nuestro target entrar en ese mundo. Nosotros damos un valor agregado diferente, por el tipo de material, por el diseño y el estilo. Es muy importante también que la gente venga aquí y vea cómo hacemos las cosas, que vean al maestro que está maquinando las piezas, que se den cuenta de que detrás de cada pieza hay todo un grupo de personas que las está haciendo: alguien que la corta, alguien que la maquina. Son piezas únicas y diferentes a las producciones masivas.

Luis Juan: ¿Y qué planes tienes a futuro?

Andros: Quiero ser una marca que tenga un lenguaje muy específico, que a la gente le guste y que le guste la historia que hay detrás. No tenemos planes de volvernos una fábrica muy grande. Pienso que podemos mantenernos siempre siendo un equipo pequeño. Prefiero que las cosas vayan pasando a su ritmo, que podamos dedicarle a cada pieza su tiempo, que las hagamos a gusto y que el cliente nos pueda acompañar en el proceso.

Para más información se puede visitar su página www.nuumbra.com

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