Pinceladas lumínicas que contrastan entre el color y la textura

Las obras presentadas en la exposición Monet: Luces del impresionismo en el MUNAL, iluminaron nuestro breve recorrido.

Visitamos la exposición temporal presentada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Monet: Luces del impresionismo, a través del Museo Nacional de Arte. La inauguración se llevó a cabo el 26 de abril del 2023.

La exposición está montada en el segundo piso del museo, y, aunque el tiempo de recorrido es muy breve, abre la pauta hacia un diálogo que explora el color y la luz desde las amplias posibilidades de representar la realidad en el campo bidimensional de la pintura.

Mediante la sensibilidad capturada en los diferentes espacios geográficos de las doce obras presentadas, sólo tres de ellas son del impresionista francés, Claude Monet, y nueve de ellas son de los artistas mexicanos que forman parte de la Colección MUNAL.

Remontándonos en el año de 1874, cuando se inauguró la Primera Exposición Impresionista en el Bulevar de las Capuchinas en París, la muestra presentó obras de los artistas Claude Monet, Pierre-Aguste Renoir, Edgar Degas, Alfred Sisley, Paul Cézanne, entre otros; cuyo interés consistía en capturar la luz en el paisaje.

En el mismo año, pero en un espacio geográfico y cultural completamente diferente, la Academia de San Carlos de México, dictó las pautas estéticas en arquitectura, pintura y escultura. Fue así que los estudiantes replicaban las obras de los artistas occidentales más pertinentes de las Academias europeas.

La sensibilidad con la cual los impresionistas registraron la luz natural que se reflejaba en el paisaje, permitió un conocimiento de los colores y las diversas posibilidades que la técnica representaba en cada una de sus pinceladas.

El giro de la Modernidad implementada en el gobierno del presidente Porfirio Díaz, impulsó al Museo Nacional (Historia Natural, Arqueología e Historia y Biblioteca), a llevar a cabo el registro científico de flora y fauna, que, artistas como José María Velasco, realizaron al colaborar con dicha institución.

Uno de los artistas más relevantes de aquella época que no se formó en la Academia de San Carlos, pero que aprendió a pintar de manera autodidacta, fue el mexicano Joaquín Clausell. Es necesario hacer énfasis en su producción, puesto que, en su viaje a París (1896) conoció el movimiento impresionista.

        

Conoció a Claude Monet en su famosa casa de Giverny, y se inspiró para homenajearlo con su serie De Fuentes brotantes de Tlalpan.

       

El efecto causado por la iluminación en la obra Fuentes brotantes en otoño, de J. Clausell, presenta sutilmente un logro cromático sublime en el contraste de la luz y la sombra, el cual se aprecia en el reflejo del agua y el brillo de las rocas. 

Por otra parte, durante el breve recorrido de la exposición, es posible encontrar en las obras de Clausell y Monet, un diálogo por el espléndido uso del ejercicio cromático y lumínico que ambos artistas realizaron, inspirándose en los paisajes naturales que había en sus respectivos países.

Finalmente, podemos decir que el análisis de la luz en el campo de la pintura impresionista, lleva al espectador a interpretar los elementos naturales —como el agua, las montañas, la hierba, los árboles y las rocas—, a través de una experiencia sensorial que atrapa a la mirada, por medio del trazo de la textura que los impresionistas lograron plasmar en el lienzo.

No olvides que podrás visitar la exposición hasta el 27 de agosto del 2023 en el Museo Nacional de Arte.

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