¿Qué problemas enfrenta el alumbrado exterior en las zonas costeras?

La falta de información y la utilización de materiales inadecuados para los ambientes marítimos pueden suponer fuertes gastos en mantenimiento y reemplazo de luminarias en los municipios del litoral

En localidades cercanas al mar es común que el sistema de alumbrado público tenga que ser sustituido por deterioro, corrosión, averías y disminución en su eficacia, lo cual puede suponer a las autoridades municipales gastos imprevistos y modificaciones en sus presupuestos.

El alumbrado público instalado cerca de la costa se degrada a gran velocidad a causa del ambiente húmedo y salino propio de estas áreas, rico en ion cloruro. Los costes de mantenimiento y sustitución se disparan.

El alumbrado público instalado cerca de la costa se degrada a gran velocidad a causa del ambiente húmedo y salino propio de estas áreas, rico en ion cloruro. Este anión inorgánico, que tiene un alto poder de corrosión y es de los más nocivos para la integridad de los metales, compromete la resistencia mecánica y estructural de columnas y báculos, menoscaba las envolventes y, una vez penetra en el interior de las luminarias, destruye los componentes electrónicos con celeridad. Asimismo, si el difusor al completo (y no sólo el conjunto óptico) no es hermético, el salitre tiende a acumularse en su interior y cristalizar, lo que finalmente disminuye el rendimiento luminoso.

En proyectos de alumbrado en los litorales se requiere que todo el punto de luz, incluyendo la columna y los brazos, tengan una alta resistencia a la corrosión.

Cabe destacar que la salinidad puede aumentar en algunas regiones por deshielos o por la evaporación del agua, la cual es mayor en las zonas tropicales por el efecto de la energía solar.

El deterioro que produce la corrosión genera, además de riesgo para las personas por caída de columnas o luminarias, una inversión en mantenimiento continuada y una intendencia compleja por parte de los municipios: desde las revisiones, reemplazos de piezas degradadas y reparaciones de luminarias hasta la movilización de cuadrillas para aplicar pintura bituminosa en las columnas. Hoy en día, la proximidad del mar continúa suponiendo un enorme desembolso público en alumbrado exterior.

En las zonas costeras es imprescindible que las luminarias cuenten con una envolvente totalmente hermética, para evitar la penetración del salitre en los circuitos y su acumulación en el interior de los difusores.

¿Cómo evitar problemas?

Las luminarias destinadas a puertos, muelles, paseos marítimos y otras áreas costeras requieren consideraciones especiales más allá de cumplir con los criterios técnicos y de resistencia aplicados habitualmente a la iluminación pública. Todo el alumbrado exterior que vaya a instalarse a una distancia igual o inferior a 8 kilómetros del mar debería contar con una resistencia intrínseca muy alta a la corrosión. En caso contrario, se producirá un aumento considerable de los gastos de mantenimiento, una disminución drástica de la vida útil del producto y un acusado deterioro estético.

Ensayos de calidad en cámara salina, que reproducen condiciones marítimas extremas, realizadas por el fabricante ATP Iluminación para asegurar la inmunidad a la corrosión de sus productos.

Tradicionalmente, una de las soluciones para las zonas costeras consistía en fabricar las luminarias en cobre y latón macizos. Dichos metales presentan cierta resistencia a la oxidación, con el inconveniente de que su coste de producción es elevado. Hoy en día, no obstante, la tendencia es optar por materiales técnicos de nueva generación, más económicos y mucho menos contaminantes, que resuelven de forma eficiente el desafío de alumbrar junto al mar.

Actualmente existen a disposición de los municipios costeros propuestas como la de la empresa navarra ATP Iluminación, que fabrica todos sus puntos de luz con materiales poliméricos de ingeniería desarrollados en sus propios laboratorios. Dichos polímeros conforman toda la envolvente de las luminarias, columnas, brazos y mobiliario urbano de la marca, y son, por su propia naturaleza, inmunes a la corrosión. Esta característica impide la degradación del producto en ambientes marinos y elimina así la principal fuente de gastos de mantenimiento. Además de no verse afectados por la corrosión, estos materiales poliméricos presentan una alta resistencia a los agentes atmosféricos más agresivos, incluyendo tormentas tropicales, descargas atmosféricas o humedad extrema.

Sección de columna de acero galvanizado (izquierda) y sección de columna polimérica de ATP, tras 2000 horas de exposición en cámara salina.

Aparte de una protección adecuada contra la corrosión estructural, la hermeticidad total de los puntos de luz resulta igualmente imprescindible en los proyectos de alumbrado en los litorales. Es precisamente la estanqueidad lo que evitará que las partículas salinas en suspensión alcancen el interior de la luminaria y degraden los componentes electrónicos, por lo que se recomienda un grado protección IP66 (hermético al agua y al polvo) para resistir la intemperie costera. En este sentido, ATP Iluminación ofrece una estanqueidad IP66 en toda la envolvente de la luminaria, y no sólo en el conjunto óptico, como es habitual en el sector. Esta protección completa, a la que la firma denomina IP66+, aísla y salvaguarda todos los elementos eléctricos internos de la luminaria, y garantiza que ninguna partícula o líquido, ni siquiera en forma de vapor, llegará a la cara interna del difusor y se acumulará allí hasta afectar a su eficacia luminosa.

Los materiales técnicos son idóneos para el alumbrado junto al mar, ya que no se ven afectados por el ion cloruro. En la imagen, conjunto de ATP en el paseo marítimo de Olympiaki Akti, en Grecia.

La ausencia de mantenimiento, por otra parte, proporciona una comodidad total a los municipios, ya que basta con instalar los puntos de luz y dejarlos funcionar, sin necesidad de planificar ninguna otra tarea ni destinar más presupuesto. En el caso de ATP, la fiabilidad y resistencia de sus soluciones están respaldadas por una garantía integral de 10 años, una cobertura que asegura la inversión a largo plazo.

En alumbrado exterior para costas, la combinación de inmunidad a la corrosión, hermeticidad integral y garantía de larga duración se traduce en ahorro en mantenimiento. En la fotografía, conjunto polimérico ATP formado por luminaria Cónica TLA y columna Avenida.

Conozca más sobre los productos para alumbrado exterior costero de ATP en atpiluminacion.com.

2 comentarios en «¿Qué problemas enfrenta el alumbrado exterior en las zonas costeras?»

  1. Considero muy valiosa la información de los elementos que dañan los equipos de iluminación en zonas costeras.

    Por otro lado, las características especiales de las columnas y las luminarias ATP se muestran como una solución integral para resolver la inclemencia de las zonas costeras.

    Me surge una consulta, al indicarse en texto la construcción de las columnas con materiales de polímeros, esto quiere decir que estructuralmente no poseen metal alguno para esta aplicación en especial? De no ser así, como se garantiza el sellado entre el tubo metálico y el recubrimiento del polímero?

    Atte. Marcos A. Murillo Chaves.

    Responder
  2. Buenos días, Marcos Antonio:

    Gracias por su amable mensaje y su consulta.

    Las columnas de ATP constan de un núcleo de acero galvanizado con un recubrimiento fusionado de polímero técnico de ingeniería S7 (Tubo Sinérgico®). Nuestro proceso de fabricación nos permite que el polímero quede completamente adherido al metal, formando una sola pieza.

    Podrá verlo claramente en el siguiente enlace: https://www.atpiluminacion.com/antielectrocucion.html. Al final de la página, encontrará una descripción de nuestro Tubo Sinérgico® con una imagen de una sección sagital de una columna ATP.

    Si desea más información sobre nuestro producto, visite https://www.atpiluminacion.com o escríbanos a comunicacion@atpiluminacion.com.

    Un cordial saludo.

    Responder

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: