¿Qué va a pasar con las ferias de iluminación?

Reflexiones en nuestro paso por LighFair 2023.

Nuevamente tuvimos la oportunidad de realizar nuestra acostumbrada cobertura del LightFair, que hemos venido haciendo casi ininterrumpidamente por más de 10 años, ahora desde Nueva York para la edición 2023.

LightFair es más que una feria comercial de Iluminación ya que reúne un programa amplio de conferencias curado por la IES y la IALD con una agenda sobre tendencias, análisis y tecnología del sector y que además permite obtener unidades de educación continua a los participantes y ser un complemento perfecto que da valor al área de exhibición. Estar allí nos aporta conocimientos, conexiones, temas, juntamos muchas tarjetas, nuevos contactos en Linkedin y diversas líneas para nuevas notas que desarrollar en la revista.

Después de las dos últimas ediciones de LightFair en 2021 y 2022, poco a poco la industria ha comenzado a regresar a los eventos presenciales. Sin embargo, en octubre pasado los organizadores anunciaron que la edición 2023 en Nueva York sería el último de forma anual para adaptarse a los presupuestos de expositores y asistentes y así estructurar el evento de manera bienal en torno a ciclos más largos de lanzamiento de productos.

       

La vista a LightFair este año nos deja sentimientos encontrados, por un lado el gusto de vernos nuevamente, de participar en eventos de la industria, descubrir caras conocidas, aprender y trasmitir lo mucho que se ve en un exposición a nuestros lectores de México y Latinoamérica, pero por otra parte, se siente un cierto desasosiego en varios de los actores, tanto expositores como visitantes y hasta de las instituciones que organizan. Porque el evento se ha debilitado, empresas grandes y protagonistas de la industria no están presentes, el numero de expositores se va recuperando pero está lejos de lo visto antes de la pandemia. Lo que preocupa es el hecho de que LightFair, que ahora es bienal y que se ha reducido, va a afectar a organizaciones asociadas al evento como la IES y la IALD, que son punta de lanza para la educación y la cultura de iluminación.

Desde nuestra perspectiva como un medio que ve a la industria, las empresas grandes y pequeñas por igual, deben mantener su presencia e inversión en estos eventos para asegurar la tan necesaria cultura y educación por la mejor iluminación. Ver a largo plazo y no los resultados del año, sabemos que estar en las expos implica inversiones grandes para montar un stand y atenderlo adecuadamente. Quiero suponer que las empresas grandes, Signify, Cooper, GE Current, Acuity Brands… parecen confiar en su tamaño para decidir no participar, o tal vez no quieren exponer sus novedades para que empresas más pequeñas emergentes los copien, o porque creen que no necesitan la presencia ya que son conocidos.

Aquí hago una pausa para reconocer la participación de empresas como Edison Price, que montó un stand muy bien puesto que recordó el tipo de montajes que veíamos antes. Hay que entender que al estar presentes se beneficia a toda la industria.

        

No podemos dejar de lado en nuestro comentario de LightFair la presencia de Construlita, que por segundo año está peleando en el mercado de los Estados Unidos, saliendo de un área de confort y arriesgando para crecer. En unos días les compartiremos una interesante conversación que tuvimos con ellos en su stand. Otros conocidos por aquí es Lamp quienes con el apoyo del grupo Experience Brands (antes Nordeon) están abriendo mercado en los Estados Unidos. Reconozco también el esfuerzo de la empresa brasileña Omega Light que con el apoyo de Luxbrasil (una agencia del gobierno del país para promover el comercio y la industria local de iluminación) están en LightFair, ojalá que en México podamos alguna vez organizarnos de esta forma para juntar esfuerzos y tener varias marcas en eventos internacionales.

En este análisis no podemos ignorar que el mercado ha cambiado desde el LED y la electrónica, de esto se ha hablado mucho, es un hecho, pero si se deja a la deriva la parte de la luz en la ecuación, en las próximas ferias veremos tecnología y no productos que tienen al diseño y a la calidad de la luz como su razón de ser.

Hablando de los que vimos en el piso de exhibición, muchas marcas presentaban lo que tiene que ver con la parte electrónica y de control como drivers y componentes de conectividad y software. Vimos también como tendencia muchas aplicaciones de iluminación lineal y tiras flexibles para aplicaciones más orgánicas, para formar curvas y figuras en montajes novedosos en varios tipos de soportes y perfiles, además con índices IP para exteriores. Por otra parte muchas empresas presentaban soluciones más robustas para usos industriales y deportivos. También está el síndrome del visitante cansado, del no vi nada nuevo, pero allí los vemos cada año, se quejan pero no fallan.

Nos gustaron mucho unas conferencias en piso, que ciertamente no estaban bien montadas, sin alfombra, pocas sillas y pantallas muy pequeñas, hay que decir que fue notoria la falta de presupuesto. Una en particular que nos llamó la atención fue la impartida por Karen Treviño, directora de los parques nacionales de Estados Unidos hablando de su alianza con IES para desarrollar estándares de mínima iluminación para los parques. Otra fue la enorme aportación de la organización “The Business of Light” encabezada por Barbara Horton, que aportó tips prácticos y muy valiosos para los emprendedores de la industria. Quienes estuvimos ya recibimos una buena parte de “reembolso” a nuestra inversión.

En el piso de exhibición destacaron sin duda las “experiencias inmersivas” que fueron instalaciones realizadas en conjunto por estudios de diseño de iluminación de Nueva York y fabricantes de luminarias, gracias de una convocatoria de la IALD. Las instalaciones estuvieron abiertas para los visitantes durante los tres días de exposición y se inspiraron en el tema de la economía circular.

EXPERIENCIAS INMERSIVAS 
Brian Stacy, diseño de iluminación de ARUP, con Casambi.
David Ghatan, CM Kling Diseño de iluminación dinámica, con Boca Flasher.
Teal Brogden, diseño de iluminación HLB, con Lumenpulse.
Carla Ross Allen, Fisher Marantz Stone, con Focal Point Lights.
Suzan Tillotson, Tillotson Design Associates, con Traxon e:cue.
Emad Hasan, The Lighting Practice, con Cooledge Lighting.
Jack Bailey, One Lux Studio, con Experience Brands (Lamp)

Una feria de iluminación con conferencias, presentaciones, etc. dependen de la sinergia de muchos actores. El proveedor del evento, los contenidos, las organizaciones que aportan “la carnita” y que reciben fondos para operar; los visitantes, que aprenden y se conectan, las marcas que invierten en su presencia y gastan sus recursos, y que quizás no pueden medir ese año fiscal el beneficio obtenido. Todos en ésta industria que queremos y nos apasiona, que vivimos de ella de diferentes modos, debemos pensar en cómo vamos a participar para lograr que sea una industria relevante. Y tú ¿Qué opinas?

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