¿Cómo evitar el sobrecalentamiento en el alumbrado público LED?

Los disipadores de calor más avanzados aseguran una mayor vida útil de las luminarias

Los equipos de alumbrado público LED expuestos a alta temperatura interna pueden generar problemas, como la reducción de la salida de luz (flujo), cambios en el color y una disminución importante de la vida útil de sus componentes. Es por ello que el calor que se genera al interior de la fuente debe llevarse hacia fuera mediante un disipador.

Los disipadores son fundamentales para el correcto funcionamiento del LED y el mantenimiento del flujo a largo plazo.

Esta sensibilidad a las altas temperaturas es una de las peculiaridades del LED, y está requiriendo intensos esfuerzos en innovación dentro del sector del alumbrado para crear medios de gestión térmica más efectivos, capaces de mantener en todo momento una temperatura de funcionamiento óptima de los módulos. De la eficacia de estos disipadores depende que los ahorros energéticos que proporciona el LED no queden empañados por un aumento prematuro en el número total de averías.

Los disipadores de calor más comúnmente empleados funcionan por conducción y son fabricados con cobre y aluminio. Actualmente también se emplean materiales termoplásticos en ámbitos de iluminación donde los requerimientos de disipación son más bajos, como en el caso de oficinas.

De la eficacia de los disipadores depende que los ahorros energéticos del LED no se vean empañados por un aumento prematuro de las averías.

La tecnología de gestión térmica para el alumbrado LED ha evolucionado considerablemente en los últimos años, desde los conocidos disipadores de aletas hasta dispositivos de tamaño más reducido. Hoy en día existen en el mercado soluciones avanzadas capaces de mantener una temperatura de trabajo idónea en los módulos.  

Este es el caso del Disipador Laminar®, un sistema desarrollado y patentado internacionalmente por la empresa española ATP Iluminación para dar respuesta a los inconvenientes producidos por el sobrecalentamiento.

Este dispositivo liso, extrafino y fabricado con una aleación especial para usos navales, logra disminuir la temperatura de trabajo de los módulos LED en un 21 % y aumenta la vida útil de los mismos en más de 21,000 horas con respecto a los disipadores de aletas. Teniendo en cuenta que el tiempo de funcionamiento medio anual del alumbrado exterior en España es de 4,100 horas, esto supone una prolongación de cinco años, lo que nos daría una vida útil total de 25 años para esta aplicación.

El Disipador Laminar® de ATP Iluminación, patentado internacionalmente, aumenta la vida útil del LED en alumbrado público hasta prácticamente 25 años.

Este sistema de gestión térmica está incluido en todo el catálogo de ATP Iluminación y es un componente esencial de la luminaria Aire®, galardonada por dos años consecutivos con el German Design Award. En dicha luminaria, el disipador se encuentra fuera del chasis, expuesto, lo que mantiene los módulos y los equipos electrónicos (drivers) perfectamente refrigerados incluso en aplicaciones de alta potencia.

El Disipador Laminar es un componente esencial de la luminaria Aire®, galardonada por dos años consecutivos con el German Design Award.

Para comprobar la capacidad de disipación de este dispositivo, el departamento de Calidad de ATP Iluminación realiza rigurosas mediciones en una cámara climática a 35 °C constantes y sin flujo de aire. Es la única empresa del sector que realiza sus ensayos a tan alta temperatura, 10 °C por encima de los 25 °C a los que el resto de fabricantes prueban sus productos.

Usted puede recibir asesoría especializada o información de los productos escribiendo a comunicacion@atpiluminacion.com

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