A una semana del XVIII Seminario de Iluminación, llegó el momento de hacer un recuento de una jornada llena de reflexiones sobre el presente y futuro de la disciplina. En esta ocasión, el encuentro tuvo lugar el 27 y 28 de mayo en Expo Santa Fe, en el marco de Expo Eléctrica 2026, reuniendo a profesionales, estudiantes y especialistas provenientes de distintos estados y áreas de la iluminación.
La mañana comenzó con una taza de café y los inevitables reencuentros. Algunos habían ocurrido apenas unos días atrás, otros llevaban meses pendientes, pero todos compartían el mismo entusiasmo por volver a coincidir.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Peter Petersen «Más que iluminar espacios, iluminamos para las personas, los hábitats y el entorno». Después fue el turno de Martín Hernández, actual presidente de la IES Sección Ciudad de México quien nos presentó un panorama general de cómo la experiencia de las 27 ediciones anteriores han culminado ahora con esta versión y que esto mismo se inserta en más de 100 años de autoridad técnica de la IES.
Otras voces que compartieron unas palabras de bienvenida fueron Edmundo Robledo, presidente de la IES Monterrey con un comentario sobre el compromiso que: «Más allá de los datos y la tecnología, la responsabilidad de la buena iluminación sigue siendo nuestra».
También Jared Smith, presidente de la IES Global, Jaime Salazar de VanExpo, Mariano Calderón del CAMSAM, Ricardo Velázquez de AMENEER y Norma Morales de CONUEE quien trajo a la memoria las primeras actualizaciones a una regulación durante el desplazamiento de la luz incandescente allá de 1997, así como la colaboración del ingeniero Martín Hernández para llevarlo a cabo.





Después de calentar motores con las palabras de bienvenida, comenzamos con la primera charla «The Adjacent Advantage» de Jared Smith. Una invitación a mirar los proyectos desde otros ángulos. Se reflexionó sobre la importancia de la retroalimentación y la capacidad de incorporar perspectivas distintas durante el proceso de diseño. También destacó el valor de la comunidad de la IES como un respaldo tanto técnico como de colaboración. Otro de los temas abordados fue la inteligencia artificial, presentada no como una solución definitiva, sino como una herramienta cuyo impacto (y retroalimentación) dependerá del criterio con el que se utilice.


Continuamos con la presentación de Raquel Quevedo, «Iluminando la diversidad». Un asomo a reconocer y comprender conceptos sobre salud mental considerando el envejecimiento, la demencia, así como neuro divergencias y de cómo la iluminación puede ser una herramienta de inclusión, salud y dignidad. De igual modo, la importancia de los espacios enriquecidos y estímulos lumínicos saludables
«Diseñar para la diversidad no limita la creatividad, la vuelve más humana.»


Después del almuerzo y de hacer un recorrido por los stands de patrocinadores del seminario, regresamos con la plática «The Commissioning Process Applied to Lighting and Control Systems» de Daniel Salinas donde nos compartió el detrás de la LP-8 y cómo este proceso sirve para verificar, documentar y garantizar que todas las instalaciones funcionen correctamente y cumplan con los requisitos de diseño y las necesidades del cliente. Y aunque pudiera sonar como un método muy árido y quizás difícil de implementar en nuestro país, el proceso que lleva es aplicable a muchos ámbitos y podría garantizar la adecuada implementación desde el diseño hasta su ocupación y posterior mantenimiento.

Fue el turno de Igor Valdebenito con «Regulación de la contaminación lumínica en Chile: marco normativo, implementación y lecciones aprendidas.» Donde justamente vimos cómo ha sido el desarrollo y percepción de las normativas de cielos oscuros en Chile, así como sus retos y las oportunidades que tenemos en México para darle continuidad. Cabe resaltar que Ygor no es diseñador de iluminación, él viene como representante del sector gubernamental. Lo cual facilitó que, durante su exposición, no solo se discutieran las cualidades de una iluminación amigable con el cielo, sino también cómo se relaciona con los responsables de la toma de decisiones, quienes frecuentemente desconocen la complejidad de la misma.

La jornada del miércoles cerró con unas mesas redondas donde invitaron a los jóvenes (y no tan jóvenes), ya fuesen estudiantes o que están dando sus primeros pasos en la industria, para cuestionar a cada uno de los ponentes, ya sea desde dudas técnicas, sobre su experiencia o consejos para continuar avanzando en la profesión.


Bibiana Davó con «Entre sombras: la experiencia nocturna del paisaje», donde nos compartió su experiencia de cómo la luz y el espacio pueden interactuar a distintos niveles interpersonales. De igual manera, las diversas oportunidades de colaboración y sinergias entre diseñadores de iluminación y otras disciplinas como arquitectos, paisajistas, diseñadores de interior, etc. Las opciones se vuelven muy extensas al considerar que cada profesión puede enriquecer cualquier proyecto, siempre y cuando se reconozcan sus necesidades y contexto.

Tras un receso para continuar con una segunda visita a todos los stands, regresamos con «Luz como lenguaje, diseño como actitud de Diana Joels. Una revisión a varios proyectos donde la iluminación no solo actuaba para dar función y atmósfera al espacio, sino que también era parte activa del uso del lugar. Como en el Museu de Jardim Botánico donde en una especie de ágora, las plantas nos hacían un juicio al mostrar con luz cuáles de ellas ya estaban extintas. También de cómo se tradujo a una instalación lumínica el concepto de arcoíris para una comunidad nativa de Brasil dentro de un espacio cultural. El momento se convirtió en algo muy emotivo cuando Diana agradeció a la memoria de Víctor Palacio por todo su conocimiento y apoyo para formar esta visión sobre la interacción de la luz con los espacios, las intenciones, el contexto y los usuarios.

Después de la hora de la comida continuamos con “Iluminación Inteligente en Túneles: Integración, Datos y Control” de Gisele Sosa. Un cambio curioso y refrescante a la vez que relevante de lo que solemos ver en los seminarios. Gisele abarcó desde un panorama general sobre los proyectos de túneles, su evolución y retos técnicos de su iluminación; los fundamentos normativos y la L20; el uso del protocolo DALI para potenciar la calidad, así como los casos de éxito donde ella participó en el túnel de San Sebastián, Oaxaca.

El ciclo de conferencias concluyó con «Invariantes Conceptuales en el Diseño de Iluminación» de Ignacio Valero (Arkilum) quien rebautizó el título agregando «…o por qué esta bien lo que quedó bien». Durante su presentación nos compartió un ejercicio de honestidad al preguntarse si la capacidad de un estudio de iluminación a adaptarse a las necesidades de cada proyecto les permite tener una personalidad como estudio.
Al contrastar dos proyectos que pudieran verse completamente diferentes en sus necesidades y objetivos (la Catedral de Santiago de Compostela y la Iglesia del Espíritu Santo en Granada). Nos comparte que la búsqueda de esa personalidad del estudio no yace en la técnica o el diseño per se. Si no en el proceso con el que abordan un proyecto buscando ante todo darle prioridad a 1) las personas que usarán ese espacio, 2) el conocimiento de ese espacio, 3) conocimiento de la luz, 4) las tecnologías y finalmente los números (refiriéndose al presupuesto).


Para cerrar la jornada, fue el turno de un panel de discusión con Brenda Castillo (Circadia) como moderadora en compañía de Gabriela Bermeo (FRKLab) y Laura Arroyo Rocha (FLOU Lighting Design) donde se les preguntó sobre su experiencia en docencia y cómo ven a las nuevas generaciones considerando nuevas herramientas como la IA vs al conocimiento orgánico, así como si la creatividad se puede ver interrumpida o influenciada por la tecnología.

Una idea que apareció con frecuencia durante ambos días fue que la iluminación es una disciplina que se construye desde la técnica pero se enriquece y da sentido con la observación, el diálogo y la capacidad de comprender para quién se diseña. Ya fuera al hablar de salud mental, contaminación lumínica, sistemas de control, paisajismo, túneles o patrimonio, las presentaciones coincidieron en que la tecnología por sí sola no resuelve los desafíos actuales, son el criterio, la experiencia y la reflexión crítica los que permiten convertirla en una herramienta útil.
Al finalizar el XVIII Seminario de Iluminación, entre cafés, recorridos por los stands y charlas en los pasillos, esta edición volvió a ofrecer un espacio para compartir conocimiento, cuestionar prácticas establecidas y seguir imaginando hacia dónde puede dirigirse la iluminación en los próximos años.














