En la industria de la iluminación, la precisión en los datos fotométricos es clave para garantizar productos de alta calidad que cumplan con las especificaciones técnicas de los clientes. La reciente adquisición de un fotogoniómetro por parte de la empresa mexicana, Zeraus no solo representa una inversión en tecnología, sino también un compromiso con la excelencia y la calidad.
Para conocer más sobre este importante paso, tuvimos una charla con el ingeniero Franco Peña Jaime, jefe de ingeniería, y Bruno Suárez, director comercial de Zeraus.
¿Cuál fue el motivo para adquirir el fotogoniómetro?
Decidimos tener nuestro propio fotogoniómetro para ofrecer fotometrías más precisas, asegurando que nuestros productos cumplan con los flujos lumínicos, efectos y potencias prometidas. Esto es especialmente relevante para nuestras líneas Zeraus, Tantos y la nueva integrante, Lux. Contar con el equipo nos permite personalizar productos con accesorios como louvers, lentes u otros accesorios sin necesidad de enviar todo a laboratorios externos.
Antes de contar con su propio equipo, Zeraus dependía de laboratorios en Guadalajara y Ciudad de México para realizar sus mediciones. Aunque estos servicios ofrecían resultados confiables, Bruno señala que representaban un costo adicional y, en algunos casos, un proceso más largo, sobre todo cuando era necesario ajustar o personalizar productos. Ahora, en dos horas tienen los resultados.





Instalar el fotogoniómetro no fue tarea sencilla. Era necesario construir un espacio dedicado para el equipo, siguiendo estrictamente las especificaciones del fabricante. Empezamos desde cero, levantando muros y diseñando el área de pruebas para que estuviera completamente oscura. También se midieron a detalle los círculos de incidencia de la luz, asegurando que las mediciones fueran lo más precisas posible. El esfuerzo valió la pena, ya que al cotejar sus resultados con otros laboratorios, comprobaron que estaban dentro de los parámetros técnicos establecidos.
Agilidad en la respuesta al cliente
Uno de los mayores beneficios de contar con su propio fotogoniómetro es la capacidad de personalizar y responder de manera rápida a las necesidades de los clientes. Estamos trabajando en ingresar todos nuestros productos en el sistema. Aunque tenemos miles de variables, vamos paso a paso. Por ejemplo, si un despacho necesita una fotometría específica con 3000 Kelvin, en color negro y con ciertos acabados, realizamos la prueba y generamos un reporte detallado del estudio. Así podemos ofrecer soluciones personalizadas de forma ágil.
La adquisición del fotogoniómetro fue un reto logístico. El equipo no llegó en una caja pequeña, sino en un paquete de 3×3 metros, lo importamos de un fabricante asiático, y aunque fue un proceso complicado, valió la pena. El equipo incluye un gabinete con un banco de fuentes de poder en alterna, otro en corriente directa, un registrador de datos y el cerebro del fotogoniómetro. Todo está controlado por un software que registra los datos, emite las órdenes al equipo y genera los archivos fotométricos, como el archivo .IES que compartimos con los clientes.
Con este nuevo fotogoniómetro, Zeraus demuestra su compromiso con la calidad y el servicio personalizado. La capacidad de realizar pruebas internas y adaptar rápidamente sus productos a las demandas del mercado les permite no solo mejorar tiempos y costos, sino también garantizar que cada luminaria cumpla con los más altos estándares de calidad. Para Zeraus, contar con esta herramienta es un paso fundamental en su crecimiento y en la mejora continua de sus productos.






