El año se pasa volando y casi sin darnos cuenta, llegó el momento de prepararnos para una nueva edición de Obra Blanca. Zapatos cómodos, cámara lista y muchas ganas de recorrer los pasillos nos esperaban para tres días en Expo Santa Fe del 14 al 16 de octubre. Con cada edición, Obra Blanca sorprende con nuevas ideas para sus stands, propuestas de exhibición y colaboraciones entre marcas. Como cada año, Fernando Lozano Assad, presidente de Obra Blanca y director en México de TCNA (Tile Council of North America), dio el banderazo de salida.
Las cifras de esta edición dan una idea de la actividad que se vivió durante los tres días, más de 20,000 visitantes, más de 190 expositores y 28,000 m² de exposición. Pero, más allá de los números, lo interesante estuvo en todo lo que sucedió dentro de esos metros cuadrados.

Un Pabellón de Iluminación cada vez más concurrido
Apenas llegamos al Pabellón de Iluminación, saludamos a los equipos que ya estaban listos para recibir a los visitantes, la calma duró poco. En esta ocasión la afluencia de personas aumentó desde el primer momento de apertura y en poco tiempo, el pabellón se llenó de recorridos, preguntas y demostraciones.
A donde volteáramos, los equipos de los stands conversaban con los asistentes, mostraban sus productos e invitaban a interactuar con las luminarias. Había oportunidad de preguntar por sus características, observar cómo se comportaban los haces de luz y conocer las posibilidades de cada solución.
Entre las marcas que han mantenido una presencia constante en el pabellón encontramos a Zeraus, Estevez, AstroLED, IHO, Ilumileds o Diez Company. A ellas se sumaron nuevas propuestas y colaboraciones, como la participación de Italli, Wever & Ducré junto a Lamp o Luminográfica que aportaron más opciones para conocer distintas aproximaciones al diseño de iluminación.










Como cada año, los estudiantes del Posgrado en Diseño de Iluminación Arquitectónica de la UNAM participaron en los tours del Pabellón de Iluminación. Su presencia ya es parte fundamental para acercar a los asistentes a la cultura de la iluminación y mostrar cómo una decisión lumínica puede modificar la lectura de un espacio.
En esta edición, además, contamos con la galería de proyectos de la VI Bienal de Diseño de Iluminación, que permitió conocer ejemplos de trabajos donde la luz se integra a la arquitectura con una intención definida. Los proyectos mostraban que una iluminación bien planificada puede aportar desde distintas dimensiones, ya sea estética, arquitectónica, técnica y funcional.
Pero este año también estrenamos una nueva modalidad de recorridos: “OB vista a través de la luz”. En lugar de limitarse al Pabellón de Iluminación, estos tours llevaron la mirada de especialistas a los stands distribuidos por toda la exposición.
Luca Salas (LSBA Studio), Mirta Ripol (Avant Group), Luis Juan López (Iluminet) y Rafal Gallego (AUREOLIGHTING) guiaron a los asistentes por espacios de marcas como Porcelanosa, Firenze, Daltile, Interceramic, Porcelanite, entre otras. La propuesta era detenerse a observar con más atención cómo se había utilizado la iluminación en cada exhibición, dónde estaban las fuentes, qué materiales se buscaba destacar, cómo se distribuían los haces y qué papel desempeñaba la luz en la experiencia del stand.
Durante los recorridos, Luca Salas compartió una reflexión que resume bien la intención de esta actividad: “La luz es geometría que pareciera invisible […] hay que entender que en una feria la iluminación no debe ser la protagonista, está puesta para resaltar los materiales y depende de cómo se instale se pueden destacar o desaparecer”.
Rafael Gallego, por su parte, recordó que diseñar iluminación implica mucho más que aumentar los niveles de luz: “El diseñador de iluminación debe contar una historia, no hay lujo sin sombra, se piensa que al tener mucha luz, los visitantes podrán verlo todo, resulta que no verán nada”.
Y es que, en ocasiones, la abundancia de luz puede terminar restando protagonismo a aquello que se busca mostrar. Una superficie puede perder textura por una iluminación demasiado uniforme; un acabado puede presentar reflejos que dificulten apreciarlo; una exhibición puede perder jerarquía si todos sus elementos compiten por la atención.
Durante los tours, algunos equipos de las marcas se acercaban con curiosidad al ver que los especialistas observaban los proyectores, downlights y tiras de luz en lugar de detenerse únicamente en las muestras de acabados o en los ambientes montados. Hubo quienes se sumaron a escuchar las observaciones y conversar sobre ellas.
Ojalá que varias de esas ideas sigan presentes cuando llegue el momento de diseñar las próximas exhibiciones. Al final, el objetivo no es solamente señalar aciertos o áreas de oportunidad, sino compartir conocimientos para que los espacios sean cada vez más funcionales y atractivos. Cuando la iluminación acompaña al diseño de manera consciente, todos ganan, las marcas, los profesionales y quienes recorren esos espacios.









La iluminación también tuvo un lugar en el Pabellón Editorial. Ahí, los libros de la Bienal de Diseño de Iluminación permitieron acercarse a proyectos y una pregunta se repetía entre los visitantes: ¿Dónde se pueden conseguir todas las ediciones? Una buena señal del interés por conservar, consultar y compartir estas publicaciones.
Otro punto de encuentro fue el Espacio Obra Blanca, donde Luis Juan López y Diana Solís conversaron de manera más relajada con distintos invitados. Entre ellos estuvieron José María Gaona, de Gensler; Alfonso Valadez, de Ilumileds, y Juan Pablo Ruiz Velasco de Italli; Martín Hernández, presidente de la IES Sección Ciudad de México, además de otras voces de la comunidad.
Estas charlas abrieron un espacio para conocer experiencias y hablar de los retos que atraviesan la iluminación, la arquitectura y el diseño. Pronto compartiremos una nota dedicada a estos encuentros para conocer con más detalle los temas que surgieron y las reflexiones que nos dejaron.
El Cuarto Foro de Iluminación: distintas miradas sobre la luz
Uno de los momentos más esperados fue el Cuarto Foro de Iluminación Obra Blanca 2026, organizado por Obra Blanca en alianza con Iluminet e IES México. Bajo el tema “Pensar la luz, un diálogo entre iluminación, arquitectura e interiorismo”.
La primera charla, “Geometrías invisibles”, estuvo a cargo de Luca Salas y Javier Sánchez. Ambos propusieron una reflexión sobre la sutileza de la luz y su capacidad para construir espacios, con especial atención a la luz natural que nos acompaña a lo largo del día.
Más que buscar una iluminación abundante en todo momento, la conversación invitó a pensar en la intención de cada espacio y en la cantidad de luz que realmente necesita. De ahí surgió una expresión que se quedó con nosotros: “luz con gotero”, una forma de hablar de la precisión con la que puede dosificarse la luz para conseguir un efecto determinado, sin añadir más de lo necesario.
Después fue el turno de Rafael Gallego con la presentación “Cómo la iluminación transforma el espacio”. A través de la relación entre luz, sombra, materia y observación, abordó el papel del diseño de iluminación en la experiencia de un lugar.
Para explicarlo, comparó las necesidades que debe atender un proyecto con la pirámide de Maslow (que al parecer nunca hizo una pirámide). En la base están las condiciones más elementales de visión y percepción; después aparecen la seguridad y el confort, seguidos por la identidad y, finalmente, la capacidad de generar emoción y significado. No se trata de etapas que deban resolverse de manera aislada, ya que todas pueden coexistir bajo una misma propuesta de iluminación.
La última charla del foro estuvo a cargo de Pascal Chautard (Limarí Lighting Design), con “Luz colaborativa: el proyecto de iluminación como práctica multidisciplinar”. A partir de algunos de los proyectos más representativos de su estudio, compartió cómo el diseño de iluminación requiere la colaboración de especialistas de distintas áreas.
Museografía, sociología, ingeniería y programación, entre otras disciplinas, pueden formar parte de un mismo proceso. El reto está en encontrar un lenguaje común y articular conocimientos diferentes alrededor de una intención compartida. Los proyectos de iluminación no se desarrollan de manera aislada, necesitan diálogo, escucha y coordinación. Con estas tres charlas cerramos el foro, con nuevas ideas y preguntas que vale la pena seguir explorando.







Lights & Beers: brindemos por la luz
Después de una jornada dedicada a conversar sobre iluminación, llegó el turno de soltar un poco la corbata y tomar una buena copa en el tradicional Lights & Beers. Esta vez tuvimos la divertida dinámica de encontrar a quienes tuvieran su «bebida iluminada» para que se ganaran un ejemplar de las distintas ediciones de la Bienal de Diseño de Iluminación.
Así que nos pusimos a buscar copas brillantes entre una multitud que no dejaba de crecer. Porque hay que decirlo, cada año la fiesta reúne a más personas y el vino parecía acabarse demasiado pronto. Entre risas que continuaban después de las actividades del foro, la celebración fue una manera de cerrar el día y encontrarnos fuera del ritmo de la exposición.
Nos vemos en la próxima edición
Terminamos los tres días con los pies cansados, la cámara llena de fotografías y muchas conversaciones por ordenar. Expo Obra Blanca fue una vez más una oportunidad para reencontrarnos y descubrir cómo las distintas disciplinas que participan en el diseño de espacios pueden enriquecerse unas a otras.
Desde el Pabellón de Iluminación hasta los recorridos por los stands, las charlas y el foro, esta edición dejó claro que la luz cada vez tiene una presencia más firme en las conversaciones sobre arquitectura e interiorismo. No solo por las luminarias y tecnologías que podemos conocer, sino por el interés en entender qué aportan al espacio y a las personas que lo utilizan.
Ahora toca descansar un poco, revisar las fotografías y volver a nuestros proyectos con nuevas ideas. Y, mientras tanto, queda una pregunta para la próxima edición: ¿hasta dónde llegará la luz cuando volvamos a recorrer los más de 28,000 m² de Obra Blanca?
Nos vemos el próximo año.













Hola al equipo que hace posible el boletín de Iluminet: Muchas Felicidades. Son ustedes quienes nos ilustran, enteran y nos abren el caparazón creativo a todos aquellos que no podemos asistir a los eventos. Fuerte abrazo, Maceo Ruiz
Hola Maceo, muchas gracias por leernos y ojalá en futuras ediciones nos puedas acompañar en persona. Saludos