iluminet es posible gracias al apoyo de:

Hay objetos que trascienden su función práctica para convertirse en símbolos cargados de historia y emociones. Tal es el caso de Ginfinito, la luminaria que conmemora los 66 años de iGuzzini, creada por Carlos Casillas, diseñador e ingeniero que encontró en la luz la forma más auténtica de rendir homenaje a su familia, a sus raíces profesionales y a las experiencias que lo marcaron en Italia. Recientemente tuvimos la oportunidad de conversar con él para profundizar en cómo fue su proceso creativo para esta nueva luminaria:

Carlos Casillas es lighting technician en iGuzzini illuminazione Ibérica donde desarrolla proyectos de iluminación arquitectónica. Ingeniero en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, miembro de la APDI ha combinado su formación técnica con una fuerte sensibilidad narrativa, lo que lo ha llevado a concebir proyectos que siempre cuentan una historia.

Desde niño, Carlos estuvo rodeado de la cultura de la iluminación gracias al trabajo de su padre en iGuzzini. “Cada plato en mi mesa se debía a la luz”, recuerda con gratitud. Quizá por eso, al concluir sus estudios de Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, sintió que su camino lo llevaba inevitablemente a Italia, la cuna del diseño y el lugar donde iGuzzini tiene su sede.

En Recanati conocida como la città dell’Infinito, Carlos encontró mucho más que inspiración. Se impregnó de la poesía, de los atardeceres rojizos y del misterio de un paisaje que parece no tener fin. Esa vivencia fue la semilla de un proyecto que más tarde tomaría forma.

La luminaria conmemora los 66 años de iGuzzini, los 66 años de su padre en el año de su jubilación (él también cumple 66 años en 2025) y los 188 años de la muerte de Giacomo Leopardi, autor del poema más famoso de la literatura italiana, El Infinito, que da nombre a la ciudad de Recanati, su ciudad natal.

“Yo quería plasmar todo lo que había vivido, la cultura italiana, la historia de mi padre, incluso el año de su jubilación. Y la mejor forma de hacerlo era a través de la luz. La luz es información, es mensaje”.

Así nació Ginfinito, una pieza escultórica que, sin importar desde qué perspectiva se mire, siempre revela el símbolo del infinito. En una de sus vistas, además, aparece la “I” como guiño a iGuzzini y al título del poema de Leopardi.

Pero la historia no termina ahí. El nombre mismo es un tributo personal: la G alude a Giacomo Leopardi y a Genaro, su padre; mientras que infinito evoca tanto el legado familiar como el célebre poema. “Quería que fuese un homenaje íntimo, pero también universal”, nos comparte Carlos. El diseño se nutre de simbolismos, las dos “Z” entrelazadas, como en el logotipo de la marca; la proporción áurea y los colores que evocan los cielos de Recanati. Así como los haces de luz nos recuerda a los Apeninos tomando esos tonos cobrizos en el atardecer que se observan desde el mirador en el que el poeta escribió l´infinito.

Además, la luminaria evita el deslumbramiento, lo que permite que la luz se proyecte suave sobre las superficies.

Hoy, el prototipo fabricado por Javier Hermoso quien fue su profesor de Ingeniería de Fabricación en la UAX, a esperas de desarrollar el modelo final, descansa en la casa familiar en Ávila, como testimonio de un ciclo que se cierra y otro que comienza. Y aunque Carlos se desempeña como técnico de iluminación en iGuzzini, su obra personal revela la certeza de que cada objeto cobra sentido cuando detrás hay una historia.

Ayudanos con tu respuesta

¿Cuál es tu profesión?

Ver los resultados

Cargando ...

Giro de tu negocio

Ver los resultados

Cargando ...

Y tu, ¿Qué opinas?

Descubre más desde Iluminet, revista de iluminación

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo