El viernes 14 de febrero nos dejó nuestro querido amigo Víctor Palacio. Su partida deja un gran vacío en la comunidad del diseño de iluminación, pero también un legado inmenso y un sinfín de recuerdos que nos acompañarán siempre.
Víctor no solo fue un profesional excepcional, un diseñador talentoso y un referente en nuestra industria, sino que además fue una persona extraordinaria. Inteligente, ecuánime, siempre dispuesto a compartir su conocimiento y su entusiasmo. Su presencia iluminó –literal y figuradamente– cada espacio en el que estuvo.
Fue el primer mexicano en presidir la IALD, llevó su voz hasta la UNESCO en París en el Día Internacional de la Luz, y participó activamente en el desarrollo de la profesión en Latinoamérica y el mundo. En Iluminet tuvimos el honor de contar con él como juez en la Bienal de Diseño de Iluminación de Iberoamérica, y en innumerables charlas y encuentros donde su palabra justa e inteligente siempre nos enriqueció. Con humor comentábamos que no había comité alguno en el que Víctor no hubiera sido presidente.
Pero más allá de los títulos y logros, Víctor era alguien con un don de gentes especial. Un maestro dentro y fuera del aula, un conferencista brillante, un amigo entrañable. Tocó muchas vidas con su generosidad, su calidez y su visión, y por eso su huella será imborrable. El estudio Ideas en Luz que Víctor fundó y encabezó durante años continuará con sus proyectos y su legado. Los integrantes de su oficina tienen una labor grande por delante que seguro llevaran por buen camino.
El fin de semana en que los despedimos será inolvidable. La sala de la agencia se llenó de familiares, amigos, colegas, alumnos y hasta sus compañeros de la clase de japonés. La cantidad de personas compitió con la enorme cantidad de flores que llegaron para Víctor. De igual modo, fue notable la cantidad de mensajes de apoyo y cariño que mostró la comunidad a través de las redes.
Desde Iluminet enviamos un fuerte abrazo a Liliana, su compañera de vida, y a toda su familia. Nos queda el consuelo de saber que su luz seguirá brillando en cada proyecto, en cada enseñanza, en cada conversación que dejó en nosotros.
Descansa en paz, querido Víctor. Te recordaremos siempre con cariño y admiración.


























